La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, solicitó este miércoles a las naciones latinoamericanas incrementar su presupuesto en defensa y seguridad para hacer frente al avance del crimen organizado en la región. Como parte de esta estrategia, Washington ya estableció el Escudo de las Américas, una coalición militar contra las redes delictivas que agrupa a gobiernos conservadores de la zona, aunque dejó fuera de este bloque estratégico a Brasil y México.
Elbridge Colby, subsecretario de Defensa de Estados Unidos, publicó un artículo en la revista Americas Quarterly donde señaló: “Es fundamental que nuestros vecinos de la región inviertan más en su propia defensa y seguridad. No hay razón para que ningún país, especialmente aquellos que enfrentan importantes amenazas narcoterroristas, destine tan poco a defensa”.
El alto funcionario del Pentágono calificó como “absurdo” que algunos países latinoamericanos “destinen menos del 1 % de su PIB a la defensa nacional”, sin precisar cuáles. En contraste, recordó que los aliados europeos de la OTAN “están aumentando significativamente su gasto, hasta alcanzar un 3,5% del PIB en gastos militares y un 1,5% adicional en cuestiones relacionadas con la seguridad”.
Colby, quien participó a principios de mes en la Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas celebrada en Cusco (Perú), redactó el artículo para defender la política estadounidense hacia la región. Según sus palabras, existe “una oportunidad histórica para que Estados Unidos y sus vecinos regionales colaboren” en la lucha contra el narcotráfico y otras amenazas.
El funcionario explicó que la estrategia de seguridad nacional de Estados Unidos contempla la actualización de la Doctrina Monroe, principio de política exterior del siglo XIX que situaba a Latinoamérica bajo la esfera de influencia de Washington. “Por supuesto, reconocemos que la Doctrina Monroe es controvertida en muchos ámbitos. Pero también es frecuente que se malinterprete”, aclaró.

Colby sostuvo que el objetivo de Estados Unidos “no radica en la explotación, la subordinación ni la dependencia”, sino en que las naciones latinoamericanas cuenten con “mayor prosperidad, seguridad y estabilidad”. Además, recordó que Estados Unidos enfrenta impactos directos por el tráfico de drogas y los flujos migratorios, y aseguró que Washington movilizará todos los recursos, incluidas las Fuerzas Armadas, para hacer frente a esas amenazas.
Como ejemplo, mencionó las decenas de ataques estadounidenses en el Caribe contra embarcaciones presuntamente cargadas de drogas, una operación que recibió críticas por la realización de ofensivas en aguas internacionales.
Al menos 20 días antes de las declaraciones de Elbridge Colby, el Gobierno estadounidense decidió aumentar su participación en proyectos de desarrollo económico en Latinoamérica como parte de una estrategia que vincula la cooperación internacional con los intereses de seguridad nacional. Así lo afirmó Thomas Hardy, subdirector y director de Operaciones de la Agencia de Comercio y Desarrollo de EEUU (USTDA).

Hardy explicó a la agencia EFE: “La USTDA es un organismo de asistencia exterior con un propósito definido. Nuestro objetivo es claro: apoyar el desarrollo económico de nuestros países socios en todo el mundo, pero haciéndolo de manera que también se promuevan los intereses de EEUU”. El funcionario destacó que el programa de la agencia en América Latina se encuentra en una fase de expansión, tras varios años de bajo perfil institucional.
Hardy, quien dirigió la USTDA durante la primera administración de Donald Trump, señaló que observa una implicación “mucho más estrecha” de los gobiernos y el sector privado de los países latinoamericanos. Según el directivo, estos actores “buscan formas de trabajar más de cerca con Washington”, sobre todo en el contexto de recientes cambios políticos en la región, que han acercado a varios países al espectro de la derecha y manifestaron su interés en fortalecer la relación con la administración estadounidense.
Fuente: Infobae