Este lunes marcó el comienzo de una travesía de 11 días por el continente africano para el papa León XIV. Su primera parada es Argelia, lo que representa no solo su primer desplazamiento internacional de gran envergadura desde que asumió el pontificado, sino también un hito histórico al ser la primera vez que un obispo de Roma visita esta nación de mayoría musulmana. El viaje, que inició con su partida desde la capital italiana, tiene como eje central el fortalecimiento de los vínculos entre distintos credos, especialmente en un periodo global convulso por las hostilidades en el Medio Oriente.
De acuerdo con Jean-Paul Vesco, arzobispo de Argel, esta visita posee la intención fundamental de
“construir puentes entre el mundo cristiano y el musulmán”
. Dentro de las actividades programadas, el Santo Padre sostendrá un encuentro con el mandatario Abdelmadjid Tebboune y ofrecerá un discurso dirigido al cuerpo diplomático y autoridades locales. Previo a estos actos oficiales, León XIV rendirá un tributo en el Monumento a los Mártires, sitio que conmemora a quienes perdieron la vida en la guerra de independencia de Argelia contra Francia entre los años 1954 y 1962.
En la ciudad de Argel, los preparativos han sido exhaustivos para recibir al líder religioso. Se han ejecutado labores de remozamiento en fachadas, pavimentación de arterias viales y ornamentación de plazas públicas con vegetación y flores. No obstante, este encuentro ocurre en un marco de alta tensión política externa, acentuada por la parálisis en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, sumado a la persistente violencia en territorio de Medio Oriente.
Cabe recordar que el pasado sábado, durante una intervención en la basílica de San Pedro, el pontífice expresó un contundente rechazo al uso de las armas. En dicha ocasión, León XIV exclamó:
“¡Basta de guerra!”
, instando a los líderes mundiales a detener el derramamiento de sangre. Estas palabras han definido el carácter diplomático y reconciliador de toda su comitiva africana.
Para el actual papa, esta visita posee una carga emocional particular debido a su pertenencia a la orden agustiniana. El arzobispo Vesco subrayó que el país tiene
“un lugar especial en su mente y su corazón por San Agustín”
. Se trata del influyente teólogo del siglo V que estableció los principios de vida en comunidad que rigen a la orden de León XIV. El propio pontífice se describió a sí mismo como un
“hijo”
de Agustín en su alocución inaugural y, de hecho, ya había estado en suelo argelino en dos oportunidades antes de su elección papal.

Siguiendo con el itinerario, el martes el papa se trasladará a la localidad de Annaba, anteriormente conocida como Hipona. En este sitio, donde residió San Agustín, se oficiará una celebración litúrgica en la basílica dedicada al pensador. El padre Fred Wekesa, rector del recinto, manifestó que la presencia del Santo Padre transmitirá a los fieles un
“mensaje de aliento y solidaridad”
. Esta ciudad es emblemática por albergar el legado del autor de “Confesiones”, pieza fundamental del pensamiento cristiano.
Las actividades de este lunes también incluyen un recorrido por la Gran Mezquita de Argel, reconocida por poseer el minarete de mayor altura en el planeta, y la basílica de Nuestra Señora de África. Asimismo, se ha previsto un momento de oración privada en una capilla que honra la memoria de 19 religiosos que fueron asesinados durante el conflicto civil argelino ocurrido entre 1992 y 2002. Es notable que no se ha incluido en la ruta el monasterio de Tibhirine, lugar donde monjes fueron secuestrados y ejecutados en 1996, un suceso que aún carece de respuestas definitivas.
Respecto a las secuelas de la violencia interna que dejó un saldo aproximado de 200.000 fallecidos, el padre Wekesa admitió que todavía hay quienes observan a la nación únicamente a través de la sombra de aquellos tiempos difíciles. Sin embargo, enfatizó que este viaje es una oportunidad para evidenciar
“la hospitalidad y generosidad del pueblo argelino”
, añadiendo con esperanza que
“somos capaces de vivir juntos en paz”
.
Esta extensa gira internacional recorrerá cerca de 18.000 kilómetros y contempla visitas oficiales a Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial. Se espera que el pontífice retorne a Roma el próximo 23 de abril. Paralelamente, diversos colectivos defensores de los derechos humanos han solicitado que León XIV mencione la situación de las minorías religiosas en el país, dado que, aunque la Constitución reconoce la libertad de culto, esta se encuentra sujeta a regulaciones específicas.
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