Pacha Terán sobre cese del paro: ‘Si tengo que hablar con Daniel Noboa, está en la obligación de escucharme, debe escuchar a sus mandantes’

Luego de treinta y un días de protestas, a consecuencia del paro de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) en contra de las políticas del presidente Daniel Noboa, Pacha Terán Pineda, dirigente indígena, magíster en Gestión Integrada de Recursos Hídricos, repasa lo ocurrido durante y después de las movilizaciones, que tuvieron como epicentro a la provincia de Imbabura, en la Sierra norte de Ecuador, en la cual nació. La también docente y excandidata a la Vicepresidencia habla de la situación interior del movimiento indígena tras el paro, del referéndum y consulta popular del 16 de noviembre, así como del Gobierno de Noboa.

¿Qué resultados o reflexiones le deja el paro de treinta y un días?

A nosotros lo que nos interesa es que el pueblo ecuatoriano nos escuche, y eso nos permite garantizar las resoluciones de las organizaciones, como la FICI (Federación de los Pueblos Kichwa de la Sierra Norte), la Unorcac (Unión de Organizaciones Campesinas Indígenas de Cotacachi), de mantenernos en resistencia. Hubo setenta puntos de resistencia, de tal forma que no fue solamente en Imbabura. Si el Gobierno no hubiera detenido a nuestros compañeros (doce de Otavalo y a Gina Cahuasquí, quien fue liberada dos días después de su aprehensión), las protestas no habrían escalado. Esos dos elementos generaron más caos aquí.

El viernes 24 de octubre se aceptó la apelación a la prisión preventiva de las once personas detenidas en Otavalo durante las manifestaciones. ¿Qué reacción le deja esta decisión?

Yo creo que el tribunal tiene la oportunidad de actuar en el marco del derecho para declararlos inocentes lo más pronto posible y que no tengan que estar visitando a la Fiscalía. Nuestra garantía para que cumplan con la presentación periódica es la pertenencia al territorio, no solo por el territorio donde nacimos, sino porque ahí está nuestra familia, nuestros hijos, nuestros abuelos, nuestras raíces. La lucha ha sido por los compañeros, porque son seres humanos y están bajo nuestro territorio. Sí nos preocupa que un compañero no tenga una medida sustitutiva. Lo que pedimos es justicia, verdad, reparación y memoria.

¿El cese del paro quiere decir que terminó la resistencia en los territorios y comunidades?

No, al contrario, se fortalecen y se amplían los lazos de resistencia en Ecuador, porque entramos en otro escenario en este momento, que es la contienda electoral por el referéndum y la consulta popular. Nos preocupa que el Consejo Nacional Electoral (CNE) mantenga la fecha de la consulta, porque estamos apenas saliendo de esta crisis política que el mismo Gobierno ha provocado. El CNE debería revisar la fecha para trasladarla, quizás hasta el próximo año, y poder hacer una consulta y referéndum transparente, democrático y participativo.

¿Qué piensa sobre una posible asamblea constituyente?

Ese es un punto más grave, porque la Constitución del Ecuador se hizo en un proceso de lucha de muchos años; no fue una petición ni un capricho de un presidente. La Constituyente del 2008 de Montecristi se acentúa en la base de una demanda social y es la unión de más de tres mil organizaciones que hemos aportado desde diferentes áreas. Uno de los alcances más importantes de esta Constitución de 2008 es que la niñez es considerada una prioridad nacional en Ecuador, lo que no teníamos en la constitución anterior; y, por otro lado, también se reconoce a la naturaleza como sujeta de derecho.

¿Al movimiento indígena le preocupa que una posible nueva constitución signifique un retroceso en los derechos de los pueblos y nacionalidades?

Sí, porque no solamente al Gobierno le molesta el Estado plurinacional. El señor Noboa ya lo dijo públicamente (…). Imagínese que quiere retroceder en temas laborales, quiere retroceder en temas constitucionales en cuanto a la plurinacionalidad, quiere retroceder en derechos soberanos. Entonces, sí nos preocupa sobremanera.

Si tuviera la oportunidad, ¿usted participaría como asambleísta constituyente?

Yo prefiero participar en la campaña por el no, porque la Constitución requiere de nuestra defensa primordial en este momento.

Pero no lo descarta…

Como le digo, estamos dispuestos a aportar en la campaña por el no, y eso significa que no tendríamos una constituyente.

¿Cuáles son las reales demandas del movimiento indígena al Gobierno, pues en un inicio fue la eliminación de los subsidios a los combustibles y luego esto cambió al rechazo al referéndum y consulta popular?

La demanda principal es la justicia. De ahí, la gota que derramó el vaso fue la eliminación del subsidio al diésel, porque tenemos que entender que el tema del subsidio, como algunos dicen, no es un regalo: es un incentivo económico a las pequeñas y medianas empresas. Sin embargo, hay muchos elementos de demandas, en el sector de la salud, por ejemplo. No es posible que en pleno paro vinieron a privatizar el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS). El mismo Daniel Noboa ha dicho que el IESS no puede dedicarse al sector de la salud. ¿Cómo así?, si son nuestros recursos, para eso es el IESS. También están impagos en la salud, especialmente en el área de limpieza, también algunos médicos de contratos, sobre los insumos; los hospitales están vacíos; no tenemos nada. Entonces, mientras estas realidades existan, las demandas y las movilizaciones van a ser permanentes, porque lo que el Ecuador quiere es tener una vida digna y, por supuesto, queremos trabajar, pero que ese trabajo nos represente un salario para poder vivir bien.

¿Usted se sentaría a dialogar con el presidente Daniel Noboa o con uno de sus ministros, como John Reimberg (Interior) o Zaida Rovira (Gobierno)?

En el debido proceso de nuestra organización, quien debe sentarse a dialogar es nuestro presidente de la Conaie, Marlon Vargas, que es nuestra representación formal, porque está llevando nuestras demandas con él. Ahora, si me pregunta sobre la capacidad de diálogo con el presidente Daniel Noboa, por supuesto, yo no tengo ningún problema, porque los ciudadanos somos los mandantes del presidente de la República; por lo tanto, está obligado a escucharnos. Y si tengo que hablar con el presidente de la República ahora o mañana, pues, él está en la obligación de escucharnos, pero los diálogos no pueden ser sordos ni pueden ser solo de protocolos o para estar ‘figureteando’ en imágenes. Tienen que ser transparentes, públicos, y tienen que ser comprometidos. Esos son los diálogos que queremos, no los diálogos que vienen a imponer.

¿Cree que le faltó liderazgo a Marlon Vargas, presidente de la Conaie en este paro de 2025?

Los trapos sucios lavamos en casa, en nuestros ríos. Eso lo resolveremos dentro de la organización. Lo que sí podemos decir es que tuvimos setenta puntos de resistencia en Ecuador, con saldos terribles. Lo que también podemos evaluar es la incapacidad de diálogo de parte del Gobierno, la incapacidad de poder escuchar y la incapacidad de gobernar de acuerdo a la Constitución.

¿Hay fracciones o inconformidades en el movimiento indígena?

En toda la historia de todos los pueblos siempre ha habido gente que se vende al poder, siempre. No es algo exclusivo del movimiento indígena: es de muchas organizaciones sociales, y nosotros no estamos fuera de eso. Hay mucha gente que se vendió al Gobierno; sabrán ellos cómo lo hicieron; eso quedará en su conciencia. Claro está, los asambleístas de Pachakutik, que nos han defraudado totalmente. Después podemos hablar de otros intentos del Gobierno de comprarnos con bonos en la provincia de Imbabura.

¿Existe la posibilidad de que el paro nacional del movimiento indígena se reanude en el país?

Todo depende del Gobierno. Nosotros ya entregamos oficialmente nuestras demandas a través del señor ministro John Reimberg. Ya depende de él. Está en manos del Gobierno si genera políticas catastróficas o no. Pero lo que sí le puedo decir es que, mientras seamos el tercer país con más hambre, con el 52 % de niños sin comer, mientras no tengamos espacios laborales, mientras los jóvenes no puedan estudiar, los niños no accedan a las escuelas y mientras tengamos estas políticas de austeridad, entonces se está generando un ‘caldo de cultivo’ para que exista un paro mucho más potente.

Fuente: El Universo

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