Un caza de combate de Francia, desplegado bajo el mando de la OTAN, derribó este lunes un dron que había violado el espacio aéreo de Letonia después de aproximarse desde territorio ruso, según confirmaron fuentes oficiales.
El ministro de Defensa letón, Raivis Melnis, explicó que la orden de neutralizar el aparato fue emitida por el alto mando aliado tras una evaluación de la situación en la zona fronteriza. El dron fue destruido cerca de la localidad de Berzgale, a escasos kilómetros de la frontera con Rusia. Las autoridades señalaron que no se registraron víctimas ni daños materiales.
De acuerdo con la información oficial, las aeronaves despegaron desde la base aérea de Siauliai, ubicada al norte de Lituania, y lograron derribar el dron aproximadamente a las 10:00 de la mañana, hora local.
El Ejército letón precisó que se trataba de “un vehículo aéreo no tripulado extranjero que ingresó al espacio aéreo letón como resultado de la guerra electrónica rusa”.
La canciller de Letonia, Baiba Braze, agradeció públicamente la rápida reacción de las fuerzas aliadas. En sus redes sociales escribió: “¡Gracias a nuestros aliados franceses por derribar el dron que ingresó al espacio aéreo letón!”.
Aunque aún no se ha identificado el modelo exacto del dron ni se ha determinado oficialmente quién lo operaba, el suceso marca un precedente significativo para Letonia. De acuerdo con información difundida por The Washington Post, esta es la primera vez que la OTAN ordena el derribo de un dron sobre territorio letón.

Desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania, los gobiernos de Europa del Este han denunciado de forma recurrente incidentes relacionados con drones, misiles y operaciones de guerra electrónica en las proximidades de sus fronteras.
En los últimos meses se han registrado varios episodios de este tipo. Estonia, Lituania y Rumania han reportado incursiones o caídas de drones en zonas cercanas a Ucrania, lo que ha provocado respuestas de emergencia y ha puesto en duda la capacidad de defensa aérea de la región.
En Lituania, por ejemplo, una reciente incursión aérea obligó a tomar medidas extraordinarias de seguridad para proteger a las máximas autoridades del país. En Rumania, un dron impactó contra una zona residencial cerca de la frontera ucraniana, dejando varios heridos.
El incidente ocurrido este lunes se produce en un momento especialmente delicado para Letonia. El país atraviesa un intenso debate sobre la seguridad nacional después de varios episodios relacionados con aeronaves no tripuladas.
La preocupación se acentuó durante el período previo a las últimas elecciones nacionales, cuando varios drones cayeron dentro del territorio letón. Aquellos hechos generaron una crisis política que provocó cambios en el Gobierno y críticas a la gestión del área de defensa.
Para los países bálticos —Letonia, Estonia y Lituania— la guerra en Ucrania representa una amenaza directa debido a su proximidad geográfica con Rusia y Bielorrusia. Los tres Estados son miembros de la OTAN desde 2004 y han impulsado un fuerte respaldo a Kiev desde el inicio del conflicto.

La misión que permitió derribar el dron forma parte del dispositivo permanente de vigilancia que la OTAN mantiene sobre el espacio aéreo báltico. Aviones de distintos países aliados rotan periódicamente para garantizar la protección de la región.
El episodio también ha reabierto un debate estratégico en Europa: cómo responder de manera eficaz al creciente uso de drones en los conflictos modernos.
Según señaló The Washington Post, muchos gobiernos europeos consideran que utilizar aviones de combate y misiles de alto costo para destruir aparatos relativamente baratos plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de estos sistemas de defensa.
Como respuesta, varios países han comenzado a invertir en nuevas tecnologías antidrones, sistemas de detección temprana y capacidades de guerra electrónica. Letonia, por ejemplo, planea desplegar más unidades especializadas a lo largo de su frontera con Rusia y Bielorrusia para interceptar este tipo de amenazas antes de que ingresen en profundidad a su territorio.
Mientras continúan los ataques con drones tanto en Ucrania como dentro de Rusia, los países de la OTAN observan con atención cualquier incidente en sus fronteras. El derribo ocurrido este lunes en Letonia refleja hasta qué punto la guerra ha extendido sus efectos más allá del campo de batalla y se ha convertido en una preocupación permanente para la seguridad europea.
Fuente: Infobae