OIEA alerta: Corea del Norte acelera enriquecimiento de uranio

La infraestructura nuclear de Yongbyon, considerada uno de los pilares del programa atómico de Corea del Norte, muestra señales claras de haber retomado sus operaciones tras un lapso de inactividad registrado entre agosto y noviembre del año pasado. Así lo ha confirmado el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), cuyo director general, Rafael Grossi, precisó que se detectaron actividades en el laboratorio radioquímico de la planta durante el periodo comprendido entre enero y septiembre de 2025.

De acuerdo con un reporte emitido por la institución este martes, las instalaciones nucleares norcoreanas permanecen en pleno funcionamiento a pesar de la vigilancia y las sanciones internacionales. El informe destaca que el régimen de Pyongyang mantiene sus esfuerzos en la producción de material bélico:

“Siguen enriqueciendo uranio”

Actividad en centros estratégicos

El OIEA ha manifestado su profunda inquietud ante el movimiento ininterrumpido en las plantas de Yongbyon, ubicada en la región occidental del país, y Kangson, situada en las cercanías de la capital. La supervisión internacional ha permitido identificar que el enriquecimiento de uranio en estos puntos críticos no se ha detenido, lo que eleva la tensión en el panorama de seguridad global.

Rafael Grossi puntualizó que Yongbyon es el complejo atómico más extenso de la nación. A pesar de haber pausado sus labores durante varios meses, los registros técnicos de la agencia confirman que la planta ha vuelto a operar con regularidad en los meses posteriores a dicho cese temporal.

Estado de Punggye-ri y riesgos futuros

En lo que respecta al emplazamiento de Punggye-ri, el director del OIEA aclaró que no se han observado modificaciones de gran magnitud en su estatus nuclear. No obstante, el organismo advirtió que dicho recinto continúa plenamente habilitado para la ejecución de ensayos atómicos. Aunque no se han reportado movimientos que sugieran una detonación inminente, la operatividad de Punggye-ri representa un peligro latente para la comunidad internacional.

Estas maniobras técnicas y operativas constituyen, según el organismo, una infracción directa a las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU. Estas normativas internacionales buscan restringir el avance del potencial nuclear de Corea del Norte, por lo que el enriquecimiento de material se cataloga como una actividad fuera del marco legal establecido por las Naciones Unidas.

Verificación y transparencia internacional

Ante este escenario, Grossi reiteró la plena disposición del OIEA para enviar expertos que realicen labores de verificación presencial. El objetivo primordial es garantizar la transparencia sobre las capacidades reales del régimen norcoreano. La agencia insiste en su rol fundamental para fiscalizar el cumplimiento de los tratados internacionales y monitorear el crecimiento del programa atómico en la región.

Finalmente, los datos proporcionados por el organismo subrayan una situación geopolítica sumamente delicada. El control de las actividades nucleares en territorio norcoreano sigue siendo una prioridad absoluta para la seguridad mundial, dado el avance constante reportado en sus instalaciones clave.

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