Colombia podría enfrentar un nuevo arancel del 12,5% para exportar hacia Estados Unidos, según una estrategia comercial promovida por la administración de Donald Trump. El objetivo es mantener vigente su política arancelaria mediante nuevos argumentos legales.
La información se conoció a través del diario El Tiempo, que citó un informe de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR). En el documento, Colombia aparece en un grupo de 54 países que, según Washington, no cuentan con mecanismos suficientes para prohibir y hacer cumplir restricciones a la importación de bienes producidos mediante trabajo forzado.
De acuerdo con el reporte, esa clasificación tendría consecuencias arancelarias directas: los productos de esos países quedarían sujetos a una tarifa del 12,5% al ingresar al mercado estadounidense.
Dos categorías comerciales
Según explicó El Tiempo, el USTR dividió a las naciones evaluadas en dos categorías.
- Primera categoría: incluye a Colombia. Son naciones que, según el Gobierno estadounidense, no han establecido ni aplicado de manera efectiva prohibiciones relacionadas con el trabajo forzado.
- Segunda categoría: países y bloques que cuentan con prohibiciones legales contra esta práctica, aunque, según Washington, no las hacen cumplir adecuadamente. Allí figuran Canadá, México, Ecuador, Indonesia, Pakistán y la Unión Europea.
Para el segundo grupo, la tarifa propuesta sería del 10%, inferior al 12,5% que se aplicaría a Colombia.

Disputas judiciales en EE.UU.
El informe citado forma parte de los esfuerzos de la Casa Blanca para sostener la estructura arancelaria de Trump en medio de batallas legales.
Según el medio, el mandatario había recurrido inicialmente a la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) para imponer gravámenes, argumentando que el déficit comercial constituía una emergencia económica.
Sin embargo, esa estrategia fue cuestionada. En febrero de este año, la Corte Suprema de Estados Unidos concluyó que el presidente había excedido las facultades otorgadas por dicha ley, al considerar que el Congreso no autorizó su uso para imponer aranceles de alcance general.
Posteriormente, la administración Trump implementó un arancel temporal universal del 10% sobre la mayoría de importaciones. No obstante, el mes pasado el Tribunal de Comercio Internacional determinó que el Gobierno no cumplió los requisitos legales para adoptar esa medida. La Casa Blanca apeló y el caso sigue pendiente.

Nueva base legal: Sección 301
A diferencia de medidas anteriores, la nueva estrategia se sustenta en la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, herramienta histórica usada por gobiernos estadounidenses para responder a prácticas consideradas perjudiciales para su comercio.
De acuerdo con El Tiempo, la investigación examinó 60 economías que representan el 99,4% de las importaciones estadounidenses y concluyó que todas incurren en prácticas que podrían considerarse «irrazonables» bajo la legislación comercial de EE.UU.
Cuestionamiento sobre trabajo forzado
En el caso colombiano, el USTR sostiene que el país ha fallado en establecer y hacer cumplir una prohibición efectiva sobre la importación de bienes producidos mediante trabajo forzado.
Según Washington, esta situación genera ventajas competitivas debido a menores costos laborales y afecta a las empresas estadounidenses. Además de Colombia, en la lista aparecen otros países latinoamericanos como Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Honduras, Perú, Uruguay y Venezuela.
También fueron incluidos China, India, Japón, Corea del Sur, Reino Unido, Suiza y Noruega.

Proceso en etapas
Según El Tiempo, la aplicación de los nuevos gravámenes no sería inmediata. A diferencia de mecanismos de emergencia anteriores, la Sección 301 exige períodos de consulta pública, recepción de comentarios de empresas y audiencias antes de adoptar medidas definitivas.
Por esa razón, podrían transcurrir varios meses antes de que las nuevas tarifas entren plenamente en vigor. Mientras avanza el proceso, Colombia permanece en el grupo de países señalados en esta investigación que podría derivar en un incremento de aranceles a sus exportaciones hacia Estados Unidos.
Fuente: Infobae