La Organización Colectivo de Derechos Humanos para la Memoria Histórica de Nicaragua alzó la voz este lunes para exigir verdad y justicia por las víctimas de la denominada “Operación Limpieza”, un operativo que, según sus denuncias, dejó un saldo de cientos de fallecidos en el marco de la represión contra las protestas que enfrentaron a la dictadura de Daniel Ortega hace ocho años. La declaración, difundida por la agencia EFE, se produce en el aniversario de aquellos hechos y remite a la violenta represión registrada en Nicaragua durante 2018.

El Colectivo de Derechos Humanos para la Memoria Histórica de Nicaragua calificó la “Operación Limpieza” como “la mayor masacre cometida contra cientos de nicaragüenses en todo el país en los últimos años”, señalando como responsables al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, así como a la Policía Nacional, el Ejército y distintos grupos paraestatales. La organización sostuvo en su comunicado:
“Una grave violación a los derechos humanos, un asesinato en masa y parte del patrón de represión generalizada ejecutado por el régimen contra la población”.
De acuerdo con la documentación del colectivo, la represión estatal entre junio y agosto de 2018 dejó al menos 215 personas asesinadas. No obstante, los reportes de organismos internacionales y locales presentan cifras aún más altas. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) documentó al menos 355 muertos, mientras que entidades nicaragüenses elevan el número a 684. Incluso el propio Ortega reconoció más de 300 víctimas, según consignó EFE.
El pronunciamiento también detalló que la Alcaldía de Managua, bajo el control del régimen sandinista, movilizó personal, tractores y camiones para despejar barricadas en distintos puntos de la capital, en operativos que contaron con el respaldo de fuerzas estatales. La Policía presentó esta represión como “Operación por la paz”, pero el colectivo insiste en que se trató de una acción sistemática de represión. La organización expresó: “El Colectivo exige verdad y justicia para todas las víctimas de la represión de 2018 y todos los años de presión continua contra el pueblo”.
En el mismo documento, el Colectivo de Derechos Humanos para la Memoria Histórica de Nicaragua denunció “la responsabilidad” de Ortega, de la Policía, del Ejército, de las estructuras paraestatales y de todas las autoridades civiles y militares que, a su juicio, permitieron, facilitaron, ejecutaron o encubrieron esos crímenes. El llamado incluyó una exhortación directa a la comunidad internacional para que mantenga la vigilancia sobre la situación en Nicaragua, acompañe a las víctimas y respalde los esfuerzos de documentación sobre las violaciones de derechos humanos.
El colectivo destacó su labor de documentación y memoria, mencionando la reciente creación del Museo de la Memoria, un espacio donde los ciudadanos pueden encontrar información sobre más de 130 responsables de actos de tortura, persecución y represión. Esta iniciativa busca preservar el recuerdo de las víctimas y promover la lucha contra la impunidad.
¿Cómo comenzó la crisis en 2018?
Las protestas populares en Nicaragua estallaron el 18 de abril de 2018, luego de que la dictadura impulsara reformas a la seguridad social. La respuesta oficial incluyó una fuerte represión, que transformó las manifestaciones en una demanda directa de renuncia de Ortega, quien se mantiene en el poder desde 2007. El Ejecutivo calificó las protestas como un intento de golpe de Estado, mientras que organismos internacionales y defensores de derechos humanos han señalado graves violaciones y el uso desproporcionado de la fuerza.

Finalmente, el Colectivo de Derechos Humanos para la Memoria Histórica de Nicaragua reiteró su compromiso de acompañar a familiares de víctimas y de mantener viva la memoria de quienes fueron afectados por la represión. “A ocho años de estos crímenes, el Colectivo reafirma que la “Operación Limpieza” constituyó una grave violación a los derechos humanos”, apuntó el comunicado, recogido por la agencia EFE.
Fuente: Infobae