El grupo insurgente conocido como la Resistencia Islámica en Irak, vinculado a los intereses de Teherán, se atribuyó este lunes la autoría de una ofensiva militar contra la base Victoria de Estados Unidos. Este recinto, localizado en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de Bagdad, fue el blanco de una operación que, según la propia organización, habría dejado un saldo de seis personas fallecidas y otros cuatro heridos de gravedad.
Mediante un comunicado oficial, el grupo armado describió la naturaleza de su incursión bélica, destacando el uso de tecnología de precisión.
«Nuestros valientes muyahidines (combatientes) han llevado a cabo una operación precisa y eficaz con misiles dirigidos contra la base estadounidense de Victoria, cerca del aeropuerto de Bagdad»
, declararon las milicias, confirmando el impacto de los proyectiles contra las instalaciones norteamericanas en la capital iraquí.
Contexto de la represalia
Este ataque se presenta como una acción de venganza tras el fallecimiento del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei. Su muerte ocurrió en el marco de la ofensiva militar iniciada por Estados Unidos e Israel contra la República Islámica hace más de dos semanas. De acuerdo con datos de la organización de derechos humanos HRANA, esta campaña bélica ha cobrado la vida de al menos 3.000 personas en territorio iraní hasta la fecha.
Asimismo, la Resistencia Islámica en Irak vinculó este reciente ataque con la muerte de un grupo de sus combatientes más jóvenes. Este hecho se relaciona con un bombardeo previo en la provincia de Kirkuk, al norte del país, el cual ha sido atribuido a las fuerzas estadounidenses. En dicho incidente perdieron la vida cuatro integrantes de la milicia Kataeb Imam Alí, organización que también cuenta con el respaldo de Irán y opera en suelo iraquí.
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