La región de Artibonito, en el centro de Haití, enfrenta una situación crítica tras una violenta incursión armada. El alcalde de Petite-Rivière de Artibonito, Lereste Dort, ha advertido que el balance de víctimas fatales podría ser mucho mayor de lo reportado inicialmente, estimando que la cifra de muertos podría superar las 70 personas. Este cálculo preliminar se basa en la gravedad de los hechos ocurridos durante el último fin de semana en la localidad de Jean-Denis, situada en la comuna de Dessalines.
Además de la pérdida de vidas, el funcionario señaló que se contabilizan decenas de ciudadanos con heridas provocadas por proyectiles de arma de fuego. La agresión, ejecutada por integrantes de la organización delictiva conocida como Gran Grif, consistió en un ataque directo contra la población civil que incluyó la destrucción sistemática de hogares mediante incendios provocados.
Por su parte, la Policía Nacional de Haití ofreció un balance verificado de los acontecimientos que iniciaron el pasado sábado 28 de marzo. Según las cifras oficiales, se confirma el fallecimiento de al menos 16 personas y otras diez que resultaron heridas en la zona de Jean-Denis. Se reportó que algunas de las víctimas sufrieron quemaduras antes de morir. Los restos y los heridos fueron trasladados a las dependencias policiales de Saint-Marc, donde el personal judicial inició las investigaciones correspondientes.
Tácticas de bloqueo y violencia armada
Durante la incursión, los agresores implementaron tácticas para impedir la respuesta de las autoridades. Se ha informado que los miembros de la banda excavaron zanjas de gran envergadura en los accesos a la comunidad para retrasar la llegada de los vehículos de seguridad. Aprovechando este aislamiento temporal, los atacantes procedieron a disparar contra los habitantes y a incendiar diversas viviendas antes de retirarse del sitio ante el avance de las fuerzas del orden.
En la respuesta operativa participaron unidades de la Policía de Haití en conjunto con efectivos provenientes de Kenia, quienes integran la misión internacional desplegada en el país caribeño para enfrentar la crisis de inseguridad. La presencia de estas fuerzas conjuntas fue determinante para obligar a los criminales a abandonar el área de conflicto.
Este nuevo episodio de violencia ha despertado el temor entre los residentes, ya que la localidad de Jean-Denis ha sido blanco recurrente de la banda Gran Grif. Incidentes previos, que también involucraron la quema de negocios y hogares, han generado un clima de inestabilidad persistente y han provocado el desplazamiento forzado de gran parte de la población en los últimos meses.
Esfuerzos de recuperación y control territorial
Tras el cese de los ataques más recientes, la Policía Nacional aseguró haber retomado el control total sobre Jean-Denis y sus alrededores. Actualmente, se mantienen despliegues activos en la zona con el objetivo de identificar a los perpetradores y garantizar que enfrenten a la justicia. Las autoridades continúan realizando patrullajes para intentar restablecer la normalidad en la vida cotidiana de los ciudadanos.
Paralelamente, los servicios de emergencia y las autoridades locales trabajan en la asistencia de las personas damnificadas por la quema de sus propiedades y por los tiroteos. No obstante, se advierte que la cifra oficial de afectados sigue en proceso de actualización a medida que las investigaciones avanzan en el terreno y se recopilan nuevos datos sobre el alcance del asalto.
La organización criminal Gran Grif ha intensificado sus ataques en el departamento de Artibonito durante las últimas semanas. El modus operandi del grupo, que combina el uso de fuerza bruta con la creación de obstáculos físicos para dificultar la intervención policial, representa un desafío mayúsculo para la misión internacional que busca estabilizar a Haití. Ante la posibilidad de nuevas incursiones, las fuerzas de seguridad permanecen en alerta máxima mientras la población local clama por medidas de protección permanentes.
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