Los nuevos ataques de Irán y EE. UU. entorpecen la recuperación del tráfico marítimo en el Golfo

Los ataques se produjeron después de que el tráfico por el estrecho de Ormuz alcanzara los niveles más altos desde el inicio de la guerra de Estados Unidos en Irán.

La reanudación de los ataques por parte de las fuerzas de Irán y Estados Unidos amenazó la incipiente recuperación del comercio en el golfo Pérsico, donde el tráfico por el estrecho de Ormuz había alcanzado recientemente los niveles más altos desde el inicio de la guerra.

Los ataques de los últimos tres días demostraron que ambos países están dispuestos a usar la fuerza militar para hacerse con el control del estrecho, lo que ha llevado a muchos operadores navieros a seguir cautelosos con esta vía marítima, un punto de estrangulamiento crucial para los envíos de petróleo y gas desde el Golfo.

«El transporte marítimo se encuentra, literalmente, en medio del fuego cruzado mientras EE. UU. e Irán se disputan el control del estrecho de Ormuz», dijo Michelle Wiese Bockmann, analista de Windward, una empresa de inteligencia marítima. «Esto no ayuda mucho a recuperar la confianza en que se pueda garantizar la seguridad para sacar de allí a los barcos varados».

El sábado, Baréin, un aliado de Estados Unidos en la región, dijo que había sido atacado por drones iraníes, en lo que parece una represalia por los ataques que las fuerzas estadounidenses lanzaron contra Irán el viernes. El ataque de Estados Unidos fue, a su vez, una respuesta a que Irán disparara el jueves contra un buque de carga, el Ever Lovely, que navegaba por el estrecho.

Los ataques se produjeron aproximadamente una semana después de que Estados Unidos e Irán firmaran un acuerdo de paz preliminar que incluía una cláusula para reabrir el estrecho.

Pero la vía navegable aún no ha vuelto a la normalidad. Tras el ataque iraní al Ever Lovely, la Organización Marítima Internacional, una agencia de las Naciones Unidas, suspendió una operación para evacuar a cientos de barcos varados en el golfo Pérsico.

El sábado, la agencia británica Maritime Trade Operations elevó su evaluación del nivel de amenaza en el estrecho de Ormuz a «sustancial», citando los ataques a buques. La organización, dirigida por la Armada británica y que actúa como servicio de vigilancia y emergencia para la navegación comercial, dijo que había recibido informes de que un buque petrolero en el estrecho había sido alcanzado por un «proyectil no identificado» el sábado, y señaló que no hubo heridos ni daños medioambientales.

Harry Vafias, director ejecutivo de Stealth Gas, una empresa de servicios de transporte marítimo, dijo el sábado que, de sus tres buques atrapados en el golfo Pérsico desde hace más de tres meses, uno había podido salir del Golfo en los últimos días. Pero los otros dos siguen atrapados y les resulta demasiado difícil salir en este momento. Dijo que «la situación en Ormuz parece estar empeorando de nuevo».

En las últimas semanas, Irán ha intentado establecer un control formal sobre el tráfico marítimo en el estrecho, algo de lo que antes no disponía. Irán ha exigido a los operadores de buques que obtengan su permiso antes de atravesarlo, y ha amenazado a los barcos que no lo han hecho.

Irán atacó el buque portacontenedores cuando este navegaba por el estrecho cerca de Omán.

Desde hace casi dos meses, el Comando Central de Estados Unidos ha estado ayudando a los barcos comerciales a atravesar el estrecho por rutas cercanas a la costa de Omán, y esta semana dijo que ha facilitado el paso de más de 500 buques desde principios de mayo.

«La agresión injustificada contra la navegación comercial por parte de las fuerzas iraníes violó claramente el alto al fuego», dijo el Comando Central de Estados Unidos en un comunicado el viernes. Añadió que seguía coordinando y prestando apoyo para garantizar un paso seguro a los buques comerciales que transitan por el estrecho.

Antes del ataque de Irán, el tráfico marítimo por esta vía había ido aumentando. El miércoles pasaron 73 barcos y el jueves 54, según datos de Kpler, una empresa de análisis marítimo. Era demasiado pronto para saber qué efecto habían tenido los últimos ataques en el número de barcos que cruzaban el estrecho. El viernes transitaron al menos 34 buques y el sábado al menos 10, pero ese recuento estaba incompleto y se esperaba que aumentara, según Kpler.

Esas cifras de tráfico eran superiores a los minúsculos totales diarios registrados durante la guerra, pero seguían estando muy por debajo de los aproximadamente 130 barcos que transitaban a diario antes del conflicto.

Las últimas cifras incluyen los barcos iraníes y aquellos que han obtenido permiso de Irán para atravesar el estrecho; los buques que transitan con ayuda de Estados Unidos; y los barcos que formaban parte de la evacuación organizada por la Organización Marítima Internacional, la agencia de las Naciones Unidas.

Arsenio Dominguez, secretario general de la OMI, dijo el viernes que desde el martes se habían evacuado 115 buques, con unos 2500 tripulantes. Del total, 51 salieron el jueves y 16 el viernes.

La OMI dijo que el barco atacado el jueves no formaba parte de la evacuación de su organización, y Dominguez dijo que necesitaba «información adicional» para determinar si el barco formaba parte de la operación del Comando Central de Estados Unidos. Un vocero se negó a confirmar si el Ever Lovely había formado parte de su iniciativa.

La operación de evacuación de las Naciones Unidas atrajo a operadores de buques que no querían tratar con Irán y que no querían correr el riesgo de seguir adelante con la ayuda de Estados Unidos y convertirse potencialmente en blanco de un ataque iraní, dijo un experto en transporte marítimo.

Tras los ataques iraníes y estadounidenses, lo más probable es que esos operadores de buques eviten ahora el estrecho hasta que la situación parezca más segura, lo que podría retrasar el retorno a los niveles de tráfico previos a la guerra.

«Los riesgos seguirán siendo elevados para el transporte marítimo», dijo Noam Raydan, investigador principal del Washington Institute for Near East Policy. «Irán no está dispuesto a detener sus ataques contra buques ni sus amenazas, y esto seguirá exigiendo una respuesta por parte de EE. UU.»

Wiese Bockmann, de Windward, dijo que, poco después de los ataques de Estados Unidos, los barcos empezaron a apagar los sistemas que transmiten su ubicación.

Peter Eavis cubre el negocio de trasladar productos por todo el mundo.

Jenny Gross escribe sobre negocios y economía para The New York Times y está basada en Londres.

Fuente: Infobae

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