Joseph Aoun, quien ejerce la presidencia de Líbano, ha denunciado formalmente a Israel por lo que calificó como un «flagrante acto de agresión» ocurrido el pasado viernes. Durante esa jornada, una serie de bombardeos ejecutados por las fuerzas israelíes —dirigidos, según su mando militar, contra infraestructuras de Hamás y Hezbolá— causaron el fallecimiento de al menos una docena de personas.
De acuerdo con los reportes oficiales, las víctimas mortales se distribuyen en distintos puntos del territorio: dos fallecidos en el campamento de refugiados de Ain al Hilweh y otros diez en la región oriental del valle de la Becá. Entre los fallecidos en esta última zona se ha confirmado la identidad del hijo de uno de los fundadores de la organización Hezbolá.
«La continuación de estos ataques constituye un flagrante acto de agresión destinado a frustrar los esfuerzos diplomáticos que Líbano realiza con países hermanos y amigos, en primer lugar con Estados Unidos, para restablecer la estabilidad y detener las hostilidades israelíes contra el país», sentenció Aoun a través de un comunicado oficial.
Impacto en la población civil y bajas identificadas
Por su parte, el grupo Hamás manifestó su condena ante la ofensiva contra el campo de Ain al Hilweh, describiéndola como un ataque indiscriminado que impactó la sede de su «policía interna», afectando colateralmente a civiles. En lo que respecta a la incursión en la Becá, se confirmó la muerte de mandos operativos identificados como Husein Mohammad Yaghi (hijo del legislador y fundador Mohamad Yaghi), Ali Zeid al Musawi y Mohamad Ibrahim al Musawi. El resto de las víctimas mortales aún se encuentran en proceso de identificación.
La operación militar de Israel consistió en el lanzamiento de seis ataques en un lapso de apenas unos minutos. La ofensiva se concentró geográficamente con tres impactos en la zona de Shaara y otros tres divididos entre las localidades de Bednayel y Temnine. Reportes de medios locales indican que la cifra de heridos se sitúa en un rango de entre 24 y 35 personas.
Violación de acuerdos internacionales
Joseph Aoun fue enfático al señalar que estas acciones militares representan una transgresión directa a la soberanía de Líbano y un incumplimiento de los compromisos internacionales. Según el mandatario, estos actos evidencian una falta de respeto hacia los dictámenes de la comunidad internacional, específicamente respecto a las resoluciones de las Naciones Unidas que exigen la plena ejecución de la Resolución 1701.
Finalmente, la máxima autoridad libanesa hizo un llamado urgente para que los organismos internacionales «asuman sus responsabilidades» con el fin de detener las agresiones de forma inmediata. Aoun subrayó la necesidad de forzar el cumplimiento de las normativas globales para salvaguardar la seguridad nacional y la integridad territorial, buscando así mitigar el riesgo de una escalada de tensiones de mayor magnitud en la región.
Fuente: Fuente