El papa León XIV hizo un llamado este domingo a las autoridades de Sudán para que “garanticen corredores humanitarios para la población civil” y exigió a la comunidad internacional respaldar los esfuerzos por obtener “un cese el fuego inmediato” en ese país africano. La declaración se produjo tras el rezo del Ángelus en la plaza de San Pedro, en el Vaticano. El pontífice también extendió su reclamo para que cesen las agresiones contra civiles en el conflicto entre Rusia y Ucrania.
León XIV expresó su “cercanía espiritual al pueblo” sudanés y pidió que “el Señor sostenga a quienes sufren, convierta los corazones de quienes siembran violencia y conceda la tan esperada paz”. En su intervención, mencionó de manera concreta la situación de una urbe del centro de Sudán que en las últimas semanas se convirtió en el foco de la peor escalada del conflicto en más de tres años de guerra civil.
Esa ciudad, capital del estado de Kordofán del Norte, alberga a unas 500.000 personas, entre ellas más de 100.000 desplazadas por combates anteriores. Lleva meses rodeada por las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), el grupo paramilitar que lucha contra el Ejército sudanés desde abril de 2023 y que ha intensificado los ataques con drones contra plantas eléctricas y puntos de distribución de agua.
La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos advirtió que esa ciudad corre el riesgo de repetir lo ocurrido el año pasado en El Fasher, en Darfur, donde el avance de las FAR provocó matanzas masivas de civiles documentadas por organismos internacionales. Organizaciones humanitarias también reportaron un brote de cólera y un aumento de casos de violencia sexual contra mujeres y niñas en la zona sitiada.

La guerra en Sudán, que estalló en abril de 2023 tras la ruptura entre el Ejército y las FAR —antiguos aliados en el golpe que derrocó al régimen de transición civil—, se ha convertido en la mayor crisis humanitaria del mundo, con más de 14 millones de desplazados, según Naciones Unidas.
En cuanto a la guerra en Ucrania, el papa señaló que “continúan llegando dolorosas noticias de personas inocentes muertas y heridas” y advirtió que “trágicos episodios se suceden, es más, se multiplican, provocando cada vez más víctimas civiles, entre ellas también niños”. Renovó “un sentido llamamiento para que se respete el derecho humanitario y cesen por ambas partes los ataques que afectan a objetivos civiles”.
El llamado se produce mientras las negociaciones de paz entre Moscú y Kiev están suspendidas desde febrero, y Rusia intensifica su campaña contra la red eléctrica ucraniana y zonas residenciales. Según la Misión de Monitoreo de Derechos Humanos de la ONU, entre enero y junio de 2026 murieron al menos 1.396 civiles ucranianos y otros 7.978 resultaron heridos, un 37% más que en el mismo semestre del año anterior.

“La guerra no hace más que generar otra guerra”
, afirmó León XIV, quien pidió “detener la espiral de violencia y dar espacio a la diplomacia y al diálogo para abrir el camino a la paz”. Esta frase resume la línea diplomática que el papa mantiene desde su elección: reclamos humanitarios reiterados sin asumir un rol de mediador formal, a diferencia de gestiones puntuales de la Santa Sede en conflictos anteriores.
El pontífice también aprovechó el Ángelus para saludar a los grupos de jóvenes presentes en la plaza, a quienes invitó a conocer mejor a los santos conmemorados estos días, entre ellos Teresa Benedicta de la Cruz —nombre religioso de Edith Stein, carmelita asesinada en Auschwitz— y santa Clara de Asís.
Ni el Vaticano ni los organismos de la ONU han anunciado gestiones concretas de mediación en Sudán, donde la falta de una potencia con capacidad de presión efectiva sobre las FAR mantiene bloqueada cualquier salida negociada mientras la ciudad sitiada se acerca a lo que Naciones Unidas ya describe como riesgo de catástrofe humanitaria.
Fuente: Infobae