Hasta ahora, Lamine Yamal no ha desplegado su mejor repertorio en el Mundial 2026. El extremo del Barcelona suele deslumbrar con desbordes, regates, asistencias y goles, pero en este torneo aún no ha mostrado esa faceta. Sin embargo, el próximo desafío ante Francia aparece como el escenario ideal para que el joven talento vuelva a brillar. El hispano-marroquí conoce bien a los galos: sabe cómo desquiciar a su defensa porque ya lo ha hecho antes. Para Les Bleus, el nombre de Lamine evoca fantasmas del pasado que preferirían no recordar.
En el seno de la selección francesa son plenamente conscientes del peligro que representa Lamine Yamal. Los dos últimos enfrentamientos entre España y Francia lo demuestran: dos triunfos ibéricos y tres goles del extremo. En el primero, las semifinales de la Eurocopa 2024, el azulgrana se inventó un disparo desde fuera del área que cambió el rumbo del partido. Francia se había adelantado con un tanto de Kolo Muani; Lamine respondió con un gol de antología para igualar el marcador. Minutos después, Dani Olmo sentenció la victoria. Aquel duelo significó la consagración definitiva de Lamine como estrella mundial.

El segundo capítulo llegó en la Nations League, donde ambas selecciones volvieron a cruzarse. Nuevamente, Lamine destacó con un doblete en el espectacular 5-4 que favoreció a España. Tres golpes directos sobre una defensa gala que aún no encuentra la fórmula para frenar al joven extremo. Esa incógnita los ha mantenido en vilo desde hace dos años y ahora deberán resolverla si quieren evitar que la historia se repita, esta vez con las semifinales del Mundial como telón de fondo.
Francia y la obsesión por detener a Lamine
En el combinado francés, la gran pregunta sigue siendo la misma: ¿cómo parar al joven extremo español? Este interrogante dominó la rueda de prensa de los centrales Konaté y Lacroix, quienes tuvieron que responder en varias ocasiones sobre un futbolista que, además, no suele atacar directamente su zona y cuya titularidad para el martes no está confirmada. Ambos conocen al detalle el planteamiento de Deschamps.
Konaté optó por una respuesta prudente.
“Con toda sinceridad, no pensamos específicamente en eso. España es una selección excepcional, con muchísimas individualidades de enorme nivel. Pero el objetivo no es centrarse en un solo jugador, porque todo el equipo puede hacerte daño. No está solo Lamine, es toda España”, aseguró el defensor.
Su declaración responde a una lógica habitual: los planes individuales pueden abrir espacios para otros rivales, y Deschamps prefiere un enfoque colectivo. No obstante, el cuerpo técnico galo prepara alternativas para evitar que el extremo reciba en ventaja o pueda perfilase con comodidad para rematar.
Lacroix coincidió en el mensaje.
“No hablaría de miedo. Somos conscientes de nuestras cualidades. Sabemos que España tiene una gran plantilla y está haciendo un gran Mundial”.
Francia mantiene un discurso de respeto, pero descarta cualquier temor. La selección gala ha mostrado solidez defensiva en el torneo: apenas ha recibido dos goles en seis partidos y se ha consolidado como el equipo más goleador de la competición.
El duelo, a priori, no será sencillo para ninguna de las dos escuadras. Lamine Yamal será la peor pesadilla para Francia; mientras que Mbappé lo será para los defensas españoles. El espectáculo está asegurado, las expectativas por las nubes y la rivalidad entre ambas selecciones más viva que nunca.
Fuente: Infobae