Lamine Yamal, la gran duda de De la Fuente para el Mundial

Desde Estados Unidos. Alrededor del mediodía de Atlanta (las 11:00 en Ecuador), cuando el equipo de Luis de la Fuente salte al campo para buscar un triunfo que dé aire bajo un calor sofocante, todas las miradas apuntarán a un mismo jugador: Lamine Yamal. La figura de España y quien, tras el tropiezo en el debut frente a Cabo Verde, se ha convertido en el potencial salvador de la selección en esta Copa del Mundo.

Con apenas 18 años, Lamine sabe que las cámaras, los fotógrafos y los teléfonos lo persiguen. El Mundial lo ha consagrado como una de sus estrellas y él lo asume sin presión. La joya del FC Barcelona y de la Roja confiesa que pasa varias horas en la concentración de Chattanooga jugando a Fortnite, su juego favorito, y que ve partidos del campeonato, aunque no todos. Pese a que quiere resignarse a la decisión final del entrenador para el encuentro crucial de hoy, lleva días pensando que está listo para ser titular, que desea ayudar a España desde el arranque.

En una entrevista reciente con La 1, Lamine confesó:

“No es el momento de jugar un partido entero”.

No obstante, eso no implica que no pueda estar desde el inicio ante Arabia Saudí. Su presencia es imperiosa, necesaria ante la falta de creatividad en los últimos metros que se evidenció frente a Cabo Verde.

Salvo cuando Pedri tuvo el balón, el equipo de De la Fuente careció de ideas claras y, sobre todo, de vértigo ofensivo. Faltó alguien que rompiera el molde, que abriera la defensa rival con un movimiento. Eso es lo que puede aportar Lamine: distinto en el uno contra uno, regateador, con la virtud del engaño permanente, el freno y el cambio de ritmo. Cualidades fundamentales en el fútbol, muy necesarias en un combinado que ante Cabo Verde fue monótono y sin sorpresa.

La encrucijada del seleccionador

Ya recuperado del grave desgarro que lo afectó en los últimos partidos del Barcelona y que lo mantuvo dos meses sin jugar, la figura del Barça se siente mejor, restablecido. Dentro del vestuario está alegre, sus compañeros lo ven bromear a menudo, sobre todo junto a Nico Williams, otro jugador que De la Fuente necesita para la recuperación del equipo.

Mientras tanto, Lamine sigue pensando en escribir su propia historia, en marcar su primer gol, sin medirse con los 3 tantos que ya anotó Messi, ni con los 2 de Mbappé, Haaland o Vinicius. Confía en sus condiciones y se siente capaz de anotar en la portería rival o de asistir a Oyarzabal.

La decisión la tiene el seleccionador: ¿arriesgar? ¿Dosificar los minutos? ¿Pensar en que Lamine lo dé todo ante Arabia, aunque como él mismo dice no esté para jugar los 90? ¿O dejar la responsabilidad en otros y esperar que esté a pleno frente a Uruguay? No es tiempo de dudas. Un mal resultado podría complicar seriamente la clasificación y un Mundial no es para tibios, porque un movimiento en falso te expulsa, te lleva al aeropuerto con rumbo a Madrid.

Lamine está para jugar desde el inicio y debe disputar la mayor cantidad de minutos posible. En él y en su talento radica la alegría de España este domingo por la tarde. Porque, si bien este equipo no es Laminedependiente, los buenos, los distintos, tienen que estar siempre en el campo.

Fuente: Infobae

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