La detección temprana cambia destinos, historias de fenilcetonuria en Ecuador

,- En Ecuador, la fenilcetonuria (PKU) es una condición poco conocida, pero con consecuencias profundas si no se detecta a tiempo. Su principal complejidad radica en que no presenta señales visibles al nacer, por lo que el tamizaje neonatal se convierte en una herramienta clave para proteger el desarrollo de un niño desde sus primeros días de vida. Gracias a este examen, hoy es posible identificar casos de manera temprana; sin embargo, cada diagnóstico marca el inicio de un desafío que se extiende a lo largo de toda la vida del paciente y su familia.

 

De acuerdo con un estudio publicado en 2024, basado en datos del Programa Nacional de Tamizaje Neonatal del Ministerio de Salud Pública, la incidencia estimada de fenilcetonuria en Ecuador es de 1,53 casos por cada 100.000 recién nacidos evaluados, lo que equivale aproximadamente a un caso por cada 65.000 bebés analizados. Aunque se trata de una enfermedad poco frecuente, cada caso representa un impacto significativo y permanente para las familias que conviven con este diagnóstico.

 

Esta realidad se vuelve aún más sensible en territorios de la provincia de Cotopaxi, donde ciertos patrones de endogamia incrementan el riesgo de enfermedades genéticas hereditarias como la PKU. En estos contextos, la detección oportuna y el acompañamiento sostenido resultan determinantes para evitar consecuencias irreversibles y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

 

En la práctica, vivir con fenilcetonuria implica seguir una dieta estricta y permanente, muy cercana a una alimentación vegetariana, con severas restricciones en carnes, lácteos y otros productos de origen animal. Cada comida requiere planificación, disciplina y acceso a alimentos especializados, una dinámica que expone a muchas familias a una alta vulnerabilidad emocional y económica, especialmente cuando no cuentan con redes de apoyo.

 

Vanessa Acurio, Representante de Fundación Sembrando Huellas MACA, menciona “Cuando una familia recibe el diagnóstico de fenilcetonuria, enfrenta una condición médica y un cambio total en su forma de vivir. Por eso el acompañamiento es clave, nadie debería transitar este camino solo. Los pacientes y sus familias necesitan apoyo constante, orientación y contención a lo largo de toda la vida, no solo en el momento del diagnóstico.”

 

Más allá de la atención clínica, la fenilcetonuria (PKU) exige un enfoque integral que incluya seguimiento médico, orientación nutricional y apoyo emocional continuo. En este camino, la Fundación Sembrando Huellas MACA se ha consolidado como un aliado clave para pacientes y familias, acompañándolos desde el primer impacto del diagnóstico y en cada etapa de su vida, con una labor centrada en contener, orientar y crear comunidad.

 

Hablar de fenilcetonuria en Ecuador es destacar sobre una enfermedad poco conocida, pero también de historias reales que requieren visibilidad, empatía y compromiso. Porque cuando hay diagnóstico oportuno, tratamiento adecuado y acompañamiento humano, una persona con PKU puede desarrollarse plenamente. Y eso, en sí mismo, ya es una forma de esperanza.

 

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