La cábala del palo santo que unió a Messi con la Selección argentina

En las últimas horas, un video de Lionel Messi riendo a carcajadas en la pista del aeropuerto de Kansas City dio la vuelta al mundo. Las imágenes, captadas por el personal del lugar, muestran a los jugadores de la selección argentina siendo revisados por seguridad antes de abordar el vuelo rumbo a Miami, donde luego vencieron 3-2 a Cabo Verde y aseguraron el pase a los octavos de final de la Copa del Mundo, que enfrentará al equipo de Scaloni contra Egipto hoy desde las 13 (hora argentina) en Atlanta.

¿Qué ocurrió? La policía halló un objeto inusual en el equipaje de Lisandro Martínez, no de Cuti Romero como se especuló. Se trataba de un Magiclick, ese clásico encendedor manual de chispa tan común en los hogares argentinos. El capitán del seleccionado se enteró cuando su amigo Rodrigo De Paul le avisó, lo que provocó la risa del ’10’, justo antes de que él también fuera registrado. A partir de ese momento, resurgió el recuerdo de una cábala que nació durante la gesta en el Mundial de Qatar 2022: “la banda del palo santo”.

Los orígenes del ritual en la concentración de Doha

Los creadores de esta tradición, que comenzó en una habitación de la Universidad de Qatar, el lugar de concentración de Argentina en Doha, fueron los defensores centrales titulares. Romero y Martínez, amigos más allá de ser compañeros de equipo, cultivaron la idea de “sacar las malas ondas” en Medio Oriente, y la historia tuvo un final feliz para todos los argentinos. Tras la victoria ante el combinado africano, ambos dieron la nota en la zona mixta. “Era de los dos, de los dos. Y se lo sacaron a Licha que lo traía ahí en la mochila”, confesó Cuti en diálogo con el Pollo Álvarez.

Acto seguido, al recordar la reacción de Messi, el defensor del Tottenham dejó una frase que indica que “la banda del palo santo” no solo son ellos y Nahuel Molina, el tercer integrante. “Él también lo usa, así que…”, acotó el ’13’ de la Selección. ¿Messi también se sumó a usar sahumerios en su habitación?

Días antes, segundos del inicio del duelo ante los caboverdianos en Miami, se repitió otra imagen típica que refleja las creencias de la pareja de centrales de la Albiceleste. Mientras esperaban el famoso conteo de 10 a 0 hasta que el árbitro Drew Fischer pitara el inicio, Damián, uno de los utileros, salió disparado hacia el vestuario. Infobae estaba en la zona de prensa, justo en diagonal a donde Argentina defendió en el primer tiempo. Poco después, el mismo colaborador volvió y le entregó algo a Romero. El surgido en Belgrano de Córdoba se lo pasó por la cara y las piernas, y también se lo compartió a Martínez. ¿Qué era? “Agua bendita, me la hice traer. Y la usamos los dos, así que le di a él”, respondió Cuti en relación al líquido que usó en la antesala del encuentro.

La historia cuenta que en la habitación que compartían Romero y Martínez en Qatar se puso en marcha este ritual que, con el resultado final del último Mundial, hizo que no dejaran la costumbre que los ayudó en momentos delicados durante la Copa del Mundo en Medio Oriente. “Para mí es un estilo de vida tratar de encontrar el equilibrio, que es muy importante en el fútbol. Pasamos acá viviendo miles de emociones, vivimos a mil. Cuando estás en casa o en el club, hay que tratar de encontrar ese equilibrio energético. En ese momento el Cuti me cargaba mucho. Cuando llegamos a Qatar, no sé si era por el aire acondicionado o qué, pero primero caí yo. Estuve tres o cuatro días en cama, con fiebre, dolor de garganta que no podía ni hablar. Lo llamé a Marito (utilero), le dije traeme palo santo, sahumerios… Eso es bueno porque fuimos a una universidad donde había mucha gente, no sabés con qué energías se encontraba todo eso. Mucha energía que inconscientemente nos contaminaba”, relató Licha en una nota con Gastón Edul, donde repasó detalles desconocidos tras la consagración en el estadio Lusail contra Francia.

Primero empecé en la habitación. Empecé con el encendedor a prender todo, abríamos las puertas. Después lo hicimos con el Cuti. Primero me tenía como un loco y después terminó pidiendo. Rompimos como tres encendedores de tanto usarlos. Teníamos el hábito de despertarnos, prender el palo santo, sahumerio, salir al balconcito que pegaba todo el sol: agradecíamos, visualizábamos, queríamos la Copa del Mundo todo el tiempo. Fue muy importante”, agregó el Carnicero, el apodo que le pusieron los fanáticos del Manchester United al nacido futbolísticamente en Newell’s.

Con el paso de los días, esa costumbre se esparció por los pasillos de las habitaciones y también en un lugar común que había en la concentración. Lo mismo en la utilería y otros espacios donde todos los implicados creían que esa “limpieza” serviría en medio de la Copa del Mundo. En ese interín, se sumó Molina con otro elemento.

“Rodri (De Paul) fue el que dijo del humo, todo eso. Porque más adelante agarré y empecé a poner en el pasillo. Yo decía por acá pasan todos. Cambiar esa energía. Estábamos en la pieza, saltó Moli y dice: ‘Ey, conseguí una cabeza de ajo para las malas vibras’. ¡Ya está, estábamos re metidos! Agarré, pedí la cabeza de ajo y la puse en la sala de juegos, que estábamos todos. Un punto estratégico, cosa que nadie lo vea”, reveló Martínez en la charla.

Ahora, cuando faltan pocas horas para volver a ver a la selección argentina en un duelo mano a mano para seguir con vida en el Mundial, se confirma que la “banda del palo santo” volvió a sus andanzas. A pesar de que la policía le quitó un elemento clave a uno de sus fundadores. Y si la historia tiene el mismo desenlace que en Qatar, ¿usted no prendería un sahumerio para ayudar a la causa?

Fuente: Infobae

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