Este lunes, Carlos Díaz-Rosillo, quien fuera asesor del expresidente estadounidense Donald Trump y actual director del Adam Smith Center for Economic Freedom, dio a conocer que Keiko Fujimori, lideresa del partido Fuerza Popular, percibió US$ 45.000 durante un año como parte de su actividad académica en Washington D.C.
En una entrevista con la periodista Milagros Leiva, realizada para el podcast del diario El Comercio, Díaz-Rosillo explicó que el monto no corresponde a un salario fijo, sino a honorarios variables. “Keiko lleva con nosotros exactamente un año en actividad académica, dando clases, mentorías e investigación. Toda su actividad académica, tanto clases como investigación, le han generado ese sueldo”, señaló.
El especialista detalló que la cifra surgió de sumar las retribuciones por cada sesión educativa y los proyectos de investigación que la excandidata presidencial dirigió en el centro a su cargo. “No es un sueldo al año, es un sueldo que depende de cuántas clases da. Cuando sumas las clases que ha dado y los proyectos de investigación que ha dirigido, el total hasta ahora ha sido US$ 45.000”, puntualizó.
Díaz-Rosillo comentó que, en un principio, prefirió no revelar el ingreso de Fujimori, pero que luego ella misma autorizó la divulgación del dato. “Keiko me dio una respuesta muy sensata y muy sincera. Me dijo: ‘Carlos, si te lo preguntan, responde. No hay nada que ocultar’”, relató.

Frente a las críticas sobre el origen de los ingresos de la lideresa de Fuerza Popular, el exasesor de Trump las calificó como infundadas, argumentando que ella “dirige el partido político más importante del Perú” y que esa labor implica “mucho trabajo”.
Actualmente, Keiko Fujimori se postula por cuarta vez a la presidencia del Perú. La segunda vuelta electoral está programada para el próximo 7 de junio. Con el 94,86 % de los votos procesados en los comicios generales, la candidata encabeza las preferencias con un 17,05 %, seguida por Roberto Sánchez (Juntos por el Perú), con 12,03 %, y Rafael López Aliaga (Renovación Popular), con 11,90 %.
Díaz-Rosillo expresó una visión optimista sobre el momento político de Fujimori: “Yo la veo con mucha fuerza, pero también con mucha tranquilidad. Esta es la primera vez en sus cuatro campañas que comienza con este empate técnico, a diferencia de las otras, que comienza muy por debajo. Yo creo que ya el Perú, el peruano de a pie, está harto de gobiernos que no han funcionado, de inestabilidad, de falta de seguridad y quieren a alguien que pueda traer orden, que es precisamente lo que ella viene diciendo en su campaña”.

El exasesor también comparó la situación de Fujimori con la del expresidente Trump: “A ella también, como al presidente Trump, la culpan de todos los problemas del Perú, siendo ella una persona que nunca ha ejercido la presidencia. Yo creo que ahora la gente está pensando que si le da esa oportunidad, las cosas pueden mejorar para ellos”, añadió.
La hija y heredera política del fallecido dictador Alberto Fujimori (1990–2000) ya había competido sin éxito en elecciones anteriores: perdió frente a Ollanta Humala (2011), Pedro Pablo Kuczynski (2016) y Pedro Castillo (2021).
En esta ocasión, la candidata llega a la contienda sin la presencia de su padre, quien falleció en septiembre de 2024; sin su expareja Mark Vito Vilanella, padre de sus dos hijas, de quien se divorció en 2022; y liberada —por una sentencia del Tribunal Constitucional (TC)— de un juicio en el que se le acusaba de presunto lavado de dinero relacionado con la financiación irregular de campañas anteriores.
Fuente: Infobae