“Si yo marco a Cerrón ahorita en este momento y Cerrón me contesta”. Con esta contundente frase, el actual mandatario José María Balcázar describió el nivel de cercanía que sostiene con el prófugo líder de Perú Libre, Vladimir Cerrón. El funcionario no dudó en calificarse como un “muy amigo” del político, manteniendo este vínculo a pesar de la clandestinidad de Cerrón y los procesos penales que enfrenta por presuntos actos de corrupción.
Estas declaraciones de Balcázar surgieron en julio del año 2024, momento en el que se formalizó su retorno a la bancada de Perú Libre, tras haber renunciado a ella meses antes. En ese contexto, aseguró tener la facilidad de comunicarse con el prófugo en cualquier instante que lo requiera.
Durante una entrevista para Canal N, quien fuera congresista en ese momento enfatizó la relación personal con el jefe del partido del lápiz:
“somos muy amigos. Además, él reconoce mis capacidades, que son modestas (…)”
. Al ser increpado por el hecho de mantener diálogo con un individuo buscado por la justicia, el legislador argumentó que la Policía Nacional del Perú (PNP) tiene la obligación de realizar sus labores de captura, sugiriendo además que el número telefónico que él utiliza para estas llamadas es de pleno conocimiento de las autoridades policiales.
“Si yo marco a Cerrón ahorita en este momento, Cerrón me contesta. ¿Qué cosa quiere decir eso? Que ellos lo tienen también el número original del señor Cerrón y todo el mundo habla con él», manifestó. Respecto a la asiduidad de estas interacciones, Balcázar aclaró que los contactos se dan “no siempre, pero siempre me llama”.
Días después de estas afirmaciones y tras el rechazo generado en diversos sectores de la ciudadanía, José María Balcázar se ratificó en su postura. Denunció ser víctima de un supuesto ‘bullying’ mediático y sostuvo con firmeza que no existe impedimento legal que le prohíba entablar conversación con una persona en condición de prófuga.
“Como fiscalizador, cualquier congresista, porque puede haber persecusiones políticas desde la cárcel o fuera de ella, y no está prohibido eso. La Policía tiene el control de las comunicaciones. Todos los teléfonos de los congresistas, los tiene la Policía. No hay ninguna novedad. Lo que pasa es que, como soy un líder político, hacen todo un bullying (…)”, declaró para justificar sus acciones ante la opinión pública.
La exigencia de Cerrón sobre la cúpula policial
Tras la designación de José María Balcázar como presidente, Vladimir Cerrón emitió un pronunciamiento a través de su cuenta oficial en la red social X. En su mensaje, el líder en la sombra criticó duramente la gestión estatal frente a la inseguridad ciudadana y lanzó un ataque directo contra el alto mando de la Policía Nacional.

“El nuevo presidente de la república debe combatir la inseguridad ciudadana, empezando por la baja del comandante general de la PNP, Óscar Arriola Delgado, quien demostró un manejo totalmente ineficiente”
, redactó Cerrón desde su ubicación desconocida.
Esta arremetida contra el general Óscar Arriola Delgado tiene un trasfondo relevante: en octubre del 2023, el ahora comandante general garantizó ante el país que se estaban ejecutando todas las acciones necesarias para lograr la captura de Vladimir Cerrón. En aquella ocasión, la autoridad policial indicó que unidades de inteligencia estaban desplegadas estratégicamente; no obstante, hasta la fecha, el paradero del líder político sigue siendo un misterio.
Finalmente, al ser consultado recientemente sobre si ha sostenido nuevos diálogos con Cerrón tras asumir su nuevo cargo, José María Balcázar señaló que la comunicación no se ha reactivado en estos últimos días. “No, todavía no me llamó, pero supongo que me llamará”, concluyó el funcionario.
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