En una reciente intervención pública, Jorge Rodríguez, quien encabeza el parlamento de Venezuela, descartó la posibilidad de organizar comicios en el corto plazo. El funcionario condicionó la convocatoria de cualquier proceso electoral a que el país logre primero una fase de estabilización política y se alcancen acuerdos sólidos con los sectores de la oposición. En un diálogo con el comunicador Rob Schmitt de la cadena Newsmax, el representante del chavismo —y hermano de la presidenta interina Delcy Rodríguez— subrayó que la meta actual de la administración es la reconstrucción de la normalidad institucional y la disminución de la polarización social.
Contexto político tras la captura de Maduro
Estas declaraciones ocurren a poco más de un mes de que el exmandatario Nicolás Maduro fuera capturado y trasladado a Estados Unidos para procesar cargos relacionados con el narcotráfico. Rodríguez calificó este suceso como un evento “altamente traumático”, aunque destacó que la nación ha respondido con “madurez”. En este escenario, el dirigente aseguró que el gobierno interino se enfoca en la reconciliación nacional mientras el ritmo de vida en Caracas transcurre de forma habitual. Al ser interrogado sobre fechas electorales, fue enfático:
“Lo único que podría decirle es que no habrá una elección en este periodo inmediato donde debe lograrse la estabilización…”
Añadió que la vuelta a las urnas solo será viable si se consolida un clima de coexistencia pacífica y un cronograma avalado por todos los actores políticos. Por otro lado, Rodríguez negó que este aplazamiento sea una admisión de falta de legitimidad respecto a los comicios de 2024, donde la oposición, representada por Edmundo González Urrutia, denunció fraude. Asimismo, destacó que en diálogos con funcionarios estadounidenses, como el senador Marco Rubio, se ha insistido en el respeto a la soberanía y defendió la gestión de Delcy Rodríguez por estar apegada a la Constitución.

Giro hacia la economía de mercado
Durante la entrevista, el vocero oficialista admitió errores previos en la implementación del modelo socialista que derivaron en una severa crisis de pobreza. No obstante, planteó una transformación hacia esquemas económicos más abiertos. “El interés de Venezuela es seguir adelante y promover la salud, la educación y la cultura a través de una economía de mercado libre”, manifestó el funcionario, señalando la intención de atraer inversión extranjera. El plan gubernamental incluye reformas legislativas para incentivar la participación de capitales privados en áreas estratégicas como el gas, el oro y el petróleo.
Sobre la industria petrolera, Rodríguez detalló que se modificó la ley del sector con respaldo tanto del oficialismo como de la oposición para permitir la explotación de nuevos yacimientos. Este cambio busca seducir a corporaciones de Estados Unidos. En esta línea, adelantó que se espera la visita del secretario de Energía estadounidense para estrechar lazos. Según su visión, los recursos energéticos que permanecen en el subsuelo no tienen utilidad si no se transforman en capital destinado al bienestar social y los servicios públicos.

Estrategia de reconciliación y Ley de Amnistía
En el ámbito interno, el Parlamento impulsa una Ley de Amnistía como eje de su estrategia de paz. Respecto al posible retorno de figuras opositoras en el exilio, como María Corina Machado —reciente ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025—, Rodríguez prefirió no personalizar, pero aclaró el alcance de la normativa:
“A través de esta Ley de Amnistía, estamos promoviendo que todos los sectores de la oposición que están fuera cumplan con la ley para que puedan regresar al país”.
No obstante, el funcionario fue claro al señalar que este beneficio no amparará a quienes hayan estado involucrados en actos de violencia, solicitudes de intervenciones militares extranjeras o levantamientos armados contra el Estado venezolano.
Finalmente, Rodríguez concluyó afirmando que Venezuela atraviesa un momento crucial de redefinición. Según su postura, el éxito del rumbo político y económico del país depende de la estabilización interna y de una apertura que permita la reinserción en la comunidad internacional mediante una cooperación pragmática y el respeto mutuo.
Fuente: Fuente