La ciudadana Jennifer Canani Panduro ha ratificado formalmente su testimonio en contra del exministro de Energía y Minas, Ángelo Alfaro, sosteniendo una denuncia por violencia sexual. Durante su declaración, la víctima describió las traumáticas circunstancias que enfrentó, señalando que fue obligada a interrumpir su formación académica, alejada de su núcleo familiar y sometida a un estricto régimen de aislamiento.
Según el relato de Canani Panduro, los hechos se remontan al año 2000 en la localidad de Pucallpa. En aquel entonces, Ángelo Alfaro contaba con 47 años de edad y se desempeñaba en un cargo de alta gerencia dentro de la compañía Electro Ucayali.
“De escolar que iba en quinto de secundaria, pasé a ser mamá, a ser mujer de un hombre que me amenazaba, que hacía conmigo lo que él quería”
La denunciante detalló que, debido a la presión y a su situación personal, se vio forzada a abandonar la escuela regular, logrando culminar sus estudios de nivel secundario únicamente a través de la modalidad nocturna.
Sobre las complicaciones de su embarazo, Canani Panduro relató lo siguiente:
“Terminé (en esas circunstancias) por vergüenza, porque la barriga ya se me notaba, ya no me faltaba poco para dar a luz. Y lastimosamente no pude dar a luz normal porque mi cuerpo no me lo permite. Me tuvieron que hacer, teniendo diecisiete años, una cesárea. Eso es lo que ese señor debería saber. Ese señor no sabe el daño emocional, emotivo que ha causado en mí”

Ante las insinuaciones del exministro sobre una posible manipulación externa, la víctima fue enfática en desmentir cualquier tipo de beneficio económico tras su denuncia.
“A mí no me pagaron nada, por si acaso. Yo lo estoy haciendo porque quiero liberarme emocionalmente de ese hombre que año tras año ha estado frustrando mi vida. Y he tenido que sanar heridas para poder yo salir a decir lo que tenía que decir”
expresó con firmeza.
Adicionalmente, se reveló que tras ser retirada de su casa, fue trasladada a una villa residencial destinada a los parientes de los empleados de la empresa donde trabajaba Alfaro. En este lugar, asegura haber estado retenida bajo una vigilancia constante: “Yo no podía salir. Si salía, él era informado mediante la garita de control”, manifestó la afectada.
Contexto político y crisis en el sector
La dimisión de Ángelo Alfaro se produjo apenas unos días después de haber sido ratificado en su puesto por el presidente interino, José María Balcázar. Esta ratificación se dio en un contexto de inestabilidad política donde se ejecutaron seis relevos ministeriales, incluyendo el cese de Denisse Miralles, quien lideraba el gabinete. Cabe destacar que el primer mandatario había manifestado previamente su respaldo al funcionario, condicionando su salida únicamente a la existencia de una sentencia judicial en firme.
Antes de este escándalo personal, el exministro ya lidiaba con una crisis operativa en su cartera ministerial debido a un incidente en el ducto del yacimiento de gas natural de Camisea. Dicho evento, que incluyó una fuga y posterior deflagración, ocurrió bajo la supervisión de la empresa Transportadora de Gas del Perú (TGP), operadora que aún no ha determinado con precisión las causas del siniestro en la infraestructura que abastece a la costa y a la ciudad de Lima.
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