Japón prueba perros robots para ahuyentar osos en zonas urbanas

En el norte de Japón, un equipo de investigadores de la Universidad Provincial de Akita desarrolla un curioso dispositivo: Hacchan, un perro robot autónomo diseñado para detectar y ahuyentar osos antes de que lleguen a zonas habitadas. El prototipo, que aún está en fase de desarrollo, tiene previsto iniciar pruebas de campo antes del 31 de diciembre de 2026, por lo que su eficacia real todavía no ha sido comprobada.

El proyecto se presentó el 13 de octubre en una exhibición universitaria, tras un concurso de ideas tecnológicas para prevenir encuentros peligrosos. De las 41 propuestas recibidas, seis fueron seleccionadas para mostrar avances. La cadena Akita Television informó que Hacchan es una de las iniciativas enfocadas en nuevas formas de protección mediante tecnología.

La iniciativa responde a cifras alarmantes: entre abril de 2025 y marzo de 2026, 238 personas resultaron heridas o afectadas en 216 incidentes con osos, con 13 muertes, según el Ministerio de Medio Ambiente japonés. Estas son cifras récord desde que se llevan registros oficiales.

En ese mismo período se contabilizaron 50.776 avistamientos de osos negros asiáticos, frente a 20.513 del año fiscal anterior, un incremento del 148%. La prefectura de Akita lideró con 13.592 reportes, seguida por Iwate (9.739) y Miyagi (3.559).

El robot se inspira en perros de caza tradicionales

Cada unidad mecánica comparte la ubicación del animal detectado y llama a las cercanas, una respuesta colectiva inspirada en las jaurías de caza (Captura de video)

Hacchan se basa en los perros Akita Inu utilizados por los matagi, cazadores de las montañas del norte de Honshu. Su diseño replica la apariencia de estos animales y busca emplear los sonidos que emiten para mantener alejados a los osos.

El prototipo combina cámaras, sensores y un altavoz. Los desarrolladores prevén incorporar inteligencia artificial y sensores infrarrojos para reconocer osos y activar ladridos o gruñidos.

Se concibe como una herramienta no letal, para disuadir sin dañar a los animales, en zonas de transición entre bosques y áreas pobladas.

Sin embargo, todavía no se ha demostrado que el dispositivo pueda identificar osos, desplazarse y ahuyentarlos de manera autónoma en situaciones reales. Esos objetivos deberán evaluarse en las pruebas.

Los investigadores planean una respuesta coordinada entre varios robots

Los perros robots japoneses recopilarán datos para ajustar sus rutas frente a los osos (EFE/EPA/FRANCK ROBICHON)

Una de las funciones previstas es que varios robots trabajen juntos: cuando uno detecte un oso, comunicará su ubicación a otros para una respuesta colectiva.

Se espera que la intervención simultánea de varios dispositivos genere un efecto disuasorio mayor que uno solo, mediante sonidos y movimientos combinados. No obstante, no existen datos de campo que respalden esta estrategia todavía.

El sistema también registraría datos sobre ubicaciones y desplazamientos de osos, para ajustar recorridos de vigilancia y desarrollar respuestas automatizadas.

La coordinación, el reconocimiento y la autonomía operativa son, por ahora, funciones proyectadas, sujetas a los resultados de los ensayos.

Pruebas de campo previstas antes de finalizar 2026

Entre abril de 2025 y marzo de 2026, el país registró 238 personas atacadas por estos animales y 13 muertes, mientras los reportes subieron un 150% (EFE/ Luong Thai Linh)

Masayuki Yoshida, del Centro de Colaboración Regional de la universidad y uno de los responsables del desarrollo, señaló que el equipo busca realizar pruebas de campo antes de que termine 2026.

Las evaluaciones examinarán la capacidad de detección, la respuesta de los osos a los sonidos y la viabilidad de usar el dispositivo en zonas de riesgo.

El proyecto se enmarca en la búsqueda de respuestas tecnológicas a los conflictos entre fauna silvestre y comunidades humanas. Especialistas japoneses señalan factores como la disponibilidad variable de alimentos naturales, los cambios en el uso del territorio y la despoblación rural.

Las variaciones climáticas también pueden afectar los hábitats y la producción de frutos y semillas. Sin embargo, la relación entre estos factores y los incidentes con osos no responde a una causa única ni está completamente esclarecida.

El aumento de encuentros también ha intensificado el debate sobre medidas de control. En 2025 se registraron 14.720 capturas de osos en Japón, de las cuales más del 99% terminaron con la muerte del animal, según cifras oficiales preliminares. Esto refleja la magnitud de las intervenciones, aunque no permite evaluar por sí solo su eficacia para prevenir incidentes.

En ese contexto, los responsables de Hacchan buscan una alternativa que proteja a las personas y reduzca la necesidad de métodos letales. Su utilidad real dependerá de las pruebas y de la capacidad del sistema para responder de manera segura ante osos cerca de zonas habitadas.

Fuente: Infobae

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