El gobierno de Israel ha dado a conocer este jueves su determinación de «romper todos los lazos» con el despacho del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres. La medida responde a lo que consideran un intento de crear una «falsa simetría» entre el Estado judío y el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), luego de que entidades israelíes fueran incluidas en un listado de actores sospechosos de haber cometido violencia sexual en contextos bélicos.
Según un comunicado difundido por el Ministerio de Exteriores israelí en sus plataformas digitales, «dado que António Guterres ha optado por violar todos los estándares de honestidad, integridad y profesionalidad, Israel ha decidido romper todos los lazos con la Oficina del Secretario General y esperará hasta que se nombre a un nuevo secretario general de la ONU». En el mismo mensaje, la cancillería aseguró que ha «refutado de manera exhaustiva, minuciosa e inequívoca estas acusaciones».
La dependencia diplomática justificó su postura argumentando que Guterres incluyó en su informe anual sobre «violencia sexual relacionada con los conflictos» a organizaciones de Israel, una acción que calificaron de «vergonzosa y absurda», aunque el documento aún no ha sido divulgado públicamente. Para las autoridades israelíes, esto constituye «una prueba más de la verdadera naturaleza de la ONU: una organización politizada y corrupta que ha abandonado sus principios fundacionales y que tiene como misión principal atacar sistemáticamente a Israel».
El Ministerio de Exteriores agregó que «esta decisión es un ejemplo más de la hostilidad institucionalizada y de larga data de la ONU hacia Israel». En su criterio, la acción debe entenderse «en su verdadero contexto: un intento de crear una falsa simetría entre Israel y las verdaderas atrocidades sexuales cometidas por Hamás. Esta es su única motivación», haciendo alusión a que el grupo palestino ya había sido incluido en el informe del año pasado por las mismas causas.
Israel responsabilizó directamente a Guterres de lo que denominaron una «farsa» y lo acusó de intentar usar sus últimos meses al frente de la Secretaría General —su mandato concluye el 31 de diciembre de 2026— para «fabricar acusaciones infundadas contra Israel, completamente desprovistas de cualquier fundamento fáctico». En el comunicado se lee: «Se trata del mismo Guterres que intentó ‘contextualizar’ la masacre del 7 de octubre, que encubrió la participación de empleados de la ONU en esas atrocidades y que ha arrastrado a la ONU a su punto más bajo».
Horas antes, el embajador de Israel ante Naciones Unidas, Danny Danon, había declarado que la organización «ha incluido a Israel en la lista negra de violencia sexual en zonas de conflicto», recalcando que Hamás y el Estado Islámico —a los que describió como «las organizaciones más crueles del mundo»— también figuran en ese listado.
En un video difundido en sus redes sociales, Danon afirmó: «Se trata de una decisión política, alejada de los hechos y de la realidad. Israel ha presentado pruebas, documentos y respuestas detalladas a cada acusación. Invitamos a los representantes de la ONU a venir al terreno y examinar los hechos de cerca, y ellos, por supuesto, decidieron no hacerlo». Asimismo, criticó que «cuando los hechos no encajan en el discurso, en la ONU simplemente cambian el discurso» y prometió que seguirá «las calumnias en todos los foros posibles».
Por su parte, Guterres no se ha pronunciado hasta el momento sobre esta ruptura de relaciones. Sin embargo, cabe recordar que en agosto del año pasado ya advirtió sobre la «posible» inclusión de las Fuerzas Armadas y los cuerpos de seguridad israelíes en el mencionado informe, al considerarlos «creíblemente sospechosos» de cometer violaciones contra prisioneros palestinos.
Dicha advertencia fue plasmada en una carta dirigida a Danon, quien la difundió en sus redes sociales. En la misiva, Guterres esgrimió «la gran preocupación que suscitan los patrones de ciertas formas de violencia sexual que han sido documentados sistemáticamente por Naciones Unidas» por parte de ambas entidades israelíes.
Una comisión de investigación de la ONU ya había señalado en marzo de 2025 que «se ha producido un gran aumento de los delitos sexuales y de género perpetrados contra palestinos por miembros de las fuerzas de seguridad de Israel desde el 7 de octubre de 2023, con el objetivo de tomar represalias y castigarlos colectivamente» por los ataques cometidos ese día por Hamás.
Fuente: Infobae