La situación de seguridad en el sur de Líbano se ha visto gravemente afectada tras la confirmación de que el ejército israelí acabó con la vida de dos personas en ofensivas separadas, ignorando el pacto de cese de hostilidades que debería regir en la zona. El Ministerio de Salud Pública de Líbano emitió un comunicado oficial, difundido por medios estatales, donde detalló la magnitud de esta nueva escalada de violencia.
“Dos ciudadanos murieron en dos incursiones lanzadas por el enemigo israelí en menos de doce horas”
Los incidentes bélicos se concentraron en la gobernación de Nabatiye durante la jornada del lunes. El primer ataque ocurrió en la localidad de Tallusa, perteneciente al distrito de Marjayoun. En este punto, un proyectil alcanzó un vehículo particular, provocando la muerte instantánea de su ocupante. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), representadas por su portavoz en árabe Ella Waouia, sostuvieron que el fallecido era un colaborador estratégico de Hezbolá. Según la versión militar, esta persona coordinaba asuntos logísticos y económicos entre la organización y los residentes locales, además de estar implicada en la confiscación de propiedades privadas para fines operativos.
Ataques contra civiles y personal de servicio
El segundo bombardeo registrado por las autoridades sanitarias tuvo lugar aproximadamente a las 07:00 horas en la comunidad de Hanin, situada en el distrito de Bint Jbeil. En esta ocasión, la víctima fue identificada como el conductor de una furgoneta escolar que se disponía a iniciar su jornada laboral. Mientras que reportes del diario L’Orient-Le Jour enfatizan el carácter civil del trabajador, las FDI también lo catalogaron como un “terrorista” vinculado a las filas del grupo chií.
Estos eventos ocurren en un marco temporal complejo, ya que en teoría existe un acuerdo de alto el fuego que fue ratificado en noviembre de 2024. No obstante, desde la firma de dicho compromiso hace más de un año, Israel ha mantenido una campaña de bombardeos constantes. El mando militar israelí defiende estas incursiones alegando que son acciones selectivas dirigidas exclusivamente contra la infraestructura de Hezbolá, asegurando que estos movimientos no representan una ruptura técnica del pacto de cese de hostilidades.
Denuncias por presencia militar extranjera
Por su parte, el gobierno de Beirut y la dirigencia de Hezbolá han rechazado tajantemente los argumentos de Israel. Ambas entidades sostienen que la permanencia de tropas y la ejecución de ataques directos contradicen los términos acordados internacionalmente. Además de las bajas humanas, informes oficiales confirman que el ejército israelí todavía mantiene activos cinco puestos militares dentro de territorio libanés, una situación que ha sido blanco de duras críticas por parte de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
- Nabatiye: Zona donde se concentraron las ofensivas recientes.
- Noviembre de 2024: Fecha en la que se estableció el cese al fuego que hoy se ve vulnerado.
- 5 puestos militares: Presencia actual que Israel mantiene en suelo libanés según informes oficiales.
La persistencia de estos operativos ha generado una profunda preocupación internacional debido al impacto directo en la población civil. Las Naciones Unidas han instado de manera enérgica a que ambas partes respeten íntegramente los términos de la tregua, advirtiendo que la escalada de violencia en el sur de Líbano pone en riesgo la estabilidad de toda la región fronteriza y desdibuja los esfuerzos diplomáticos alcanzados previamente para garantizar la paz.
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