El gobierno de Irán ha ratificado su asistencia a una reunión de alto nivel con una delegación de Estados Unidos este viernes en Omán. El propósito central de este encuentro es retomar las negociaciones sobre la cuestión nuclear, en un momento en que la estabilidad regional se ve afectada por las advertencias constantes del presidente estadounidense, Donald Trump, respecto a posibles acciones militares contra el territorio iraní.
El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, fue el encargado de oficializar el cronograma a través de un comunicado en redes sociales, donde precisó los detalles logísticos de la cita diplomática:
«Está previsto que las conversaciones nucleares con Estados Unidos se celebren en Mascate alrededor de las 10 de la mañana del viernes»
El jefe de la diplomacia iraní también expresó su gratitud hacia las autoridades de Omán por facilitar los preparativos necesarios para este acercamiento. Aunque no se ha difundido la lista oficial de asistentes, diversos informes desde Teherán indican que la comitiva de Washington estaría encabezada por el enviado especial Steve Witkoff, mientras que la parte iraní estaría liderada por el propio Araqchi.
Exigencias y puntos críticos de la negociación
Por su parte, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, señaló este miércoles las condiciones bajo las cuales estas conversaciones podrían considerarse «significativas». Según Rubio, la agenda debería trascender el tema atómico e incluir puntos determinantes como:
- El desarrollo del programa de misiles balísticos iraní.
- El presunto soporte de Teherán a grupos considerados terroristas en la región.
- La situación de los derechos humanos y el trato a la población civil en el contexto de las recientes protestas internas.
En este sentido, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, emitió directrices para proceder con el diálogo, siempre que se garantice «un contexto propicio». El mandatario subrayó que las conversaciones deben desarrollarse en un ambiente «libre de amenazas y expectativas irrazonables».
Escalada de tensión en el mar Arábigo
Este proceso de negociación ocurre paralelamente a un incremento en las amenazas de Donald Trump, quien ha insistido en que Irán debe desmantelar íntegramente sus capacidades nucleares y balísticas. Para respaldar esta presión, la Casa Blanca ha reforzado su despliegue naval en la zona de conflicto.
La tensión militar alcanzó un punto crítico recientemente cuando la Marina de Estados Unidos derribó un dron iraní en aguas del mar Arábigo. Según el reporte oficial, la aeronave no tripulada realizó una aproximación «agresiva» hacia un portaaviones estadounidense, lo que obligó a una respuesta defensiva en medio del complejo panorama diplomático entre ambas potencias.
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