El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha expresado este domingo sus inquietudes sobre la posibilidad de que filtraciones internas en el aparato de seguridad de la República Islámica hayan allanado el camino para el bombardeo inicial llevado a cabo por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero. Según el canciller, estas brechas continúan afectando la estrategia nacional hasta el día de hoy.
Araqchi hizo referencia a una operación concreta: el ataque ejecutado por aviones israelíes contra el líder supremo Alí Jamenei en Teherán esa misma jornada. El bombardeo provocó la muerte del ayatolá, de parte de su familia y de una considerable porción de la cúpula militar del país, quienes se encontraban reunidos en la residencia de Jamenei en la capital iraní.
Las declaraciones del canciller
“La cuestión crucial, desde mi punto de vista, es que (Estados Unidos e Israel) conocían esas reuniones. Apunta a un fallo de seguridad que existía entonces, y probablemente persiste ahora”, manifestó el ministro durante una entrevista con el activista conservador Javad Moghayi. La conversación, adelantada por medios iraníes, aún no ha sido publicada en su totalidad.
“Porque creo que estaban al tanto de que el líder supremo tenía reuniones en su oficina todos los días”, continuó Araqchi. “Sabían que uno de sus principios personales más profundos es que no tenía intención de esconderse en un búnker, y sabían que en ese momento los principales comandantes se estaban reuniendo justo al lado, o dos edificios al lado”, agregó.
En un tono más críptico, el canciller dejó entrever que existen “influencias” que estarían manipulando el “proceso de toma de decisiones” a un “nivel psicológico”. Sin embargo, evitó profundizar en el tema, señalando que “no se puede comentar nada más en público al respecto”.
Fuente: Infobae