El Ejército de Irán reivindicó este viernes una ofensiva con drones contra “centros estratégicos” de Estados Unidos en Kuwait, como respuesta a una operación militar lanzada por Washington durante la madrugada del jueves. Según un comunicado oficial difundido por la agencia Fars, las fuerzas iraníes atacaron hangares de cazas, sistemas de comunicación satelital y almacenes en la base aérea Ahmed Al-Jaber, situada en el sur de Kuwait.
El documento incluyó un video del lanzamiento, aunque no se precisó la fecha exacta del ataque. De acuerdo con Irán, las instalaciones bombardeadas “han desempeñado un papel fundamental” en las operaciones aéreas y de vigilancia de Estados Unidos en la región, y constituyen un centro de apoyo aéreo clave para las fuerzas estadounidenses.
Esta nueva escalada del régimen persa ocurrió como represalia a una ofensiva previa de Washington que impactó en la isla de Qeshm, ubicada en el estrecho de Ormuz, una de las zonas de mayor tensión entre ambos países y por donde transitaba una quinta parte del petróleo comercializado por mar a nivel mundial antes del conflicto.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, aseguró que el bombardeo en Qeshm alcanzó una vivienda y expresó:
“Estados Unidos se mancha las manos con un nuevo crimen cada día. El ataque terrorista contra viviendas civiles en la isla de Qeshm es una continuación de los crímenes cometidos en Minab y Larestán. Los estadounidenses se han acostumbrado a compensar las derrotas que sufren en el campo de batalla derramando la sangre de inocentes”.
La reivindicación iraní se dio a conocer después de que el Ministerio de Defensa de Kuwait informara el día anterior sobre la muerte de una persona en un ataque contra una empresa china en el norte del país, hecho que atribuyó a la República Islámica.

Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos concluyeron el jueves una nueva ofensiva contra objetivos militares en Irán, según confirmó el Comando Central estadounidense (CENTCOM) mediante un comunicado publicado en su cuenta oficial de X. La operación fue ordenada en respuesta a los ataques iraníes contra tropas estadounidenses desplegadas en Medio Oriente.
“Las fuerzas de Estados Unidos comenzaron hoy a lanzar ataques contra Irán”, señaló el CENTCOM. El mando militar explicó que la ofensiva constituyó una represalia por los intentos de ataque registrados el martes contra personal militar en la región. “Los ataques representan una respuesta contundente a los intentos de Irán de atacar ayer a las fuerzas de Estados Unidos desplegadas en Medio Oriente”, indicó el comunicado.
Horas después, el CENTCOM informó que culminó “con éxito una intensa oleada de ataques contra Irán”. El organismo subrayó que el objetivo era “reducir aún más las amenazas que Irán y sus aliados representan para las fuerzas estadounidenses, el transporte marítimo comercial y los países vecinos del Golfo”.
De acuerdo con los detalles difundidos, los recursos del CENTCOM atacaron decenas de objetivos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) en Irán, entre ellos centros de mando militar, instalaciones de misiles y drones, emplazamientos de vigilancia y defensa costera, así como capacidades marítimas. Actualmente, más de 50.000 militares estadounidenses se encuentran desplegados en Oriente Medio y permanecen en estado de máxima vigilancia.
La acción militar estadounidense llegó pocas horas después de que el presidente Donald Trump prometiera responder con firmeza a los ataques lanzados por Irán contra posiciones estadounidenses en Jordania. “Los vamos a golpear duro”, afirmó Trump y agregó: “Van a recibir una paliza”.
En paralelo, Washington intensifica su presión contra el régimen: el programa Recompensas por la Justicia, del Departamento de Estado de Estados Unidos, anunció una oferta de hasta USD 15 millones por información sobre redes financieras vinculadas a la empresa Kimia Part Sivan (KIPAS), señalada como el brazo de producción de drones de la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Las autoridades estadounidenses identificaron como objetivos a Hasan Arambunezhad, Reza Nahabdani, Mehdi Naghneh, Hadi Zavarkai, Abolfazl Moshkani, Abbas Sartaji y Ehsan Mohaghegh.
En una publicación en la red social X, el programa solicitó información sobre estos siete presuntos altos cargos de KIPAS, sus asociados y la red financiera de la empresa, aclarando que los informantes que cumplan los requisitos podrían recibir una recompensa económica y asistencia para su reubicación.
Fuente: Infobae