Irán mantiene abierto el estrecho de Ormuz pese a crecientes tensiones

El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha manifestado oficialmente que su nación no tiene la intención de clausurar el estrecho de Ormuz en este momento. No obstante, el diplomático advirtió que este escenario podría dar un giro drástico si las amenazas regionales se intensifican o si las circunstancias estratégicas lo exigen. Según declaraciones ofrecidas a medios internacionales, Araqchi detalló que, hasta la fecha,

“no hay intención de proceder al cierre”

de esta ruta marítima, la cual es considerada fundamental para el flujo mundial de suministros energéticos. Sin embargo, enfatizó que la implementación de medidas de mayor severidad sigue siendo una posibilidad latente ante la continuidad de las ofensivas militares reportadas por parte de Estados Unidos e Israel desde el pasado 28 de febrero.

Impacto en el comercio y el tráfico marítimo

El estrecho de Ormuz representa una de las arterias más críticas para el traslado de hidrocarburos a escala global. El canciller Araqchi precisó que, aunque la vía permanece operativa, el tránsito habitual de buques de carga y barcos comerciales ha experimentado interrupciones significativas. Este fenómeno se atribuye al temor de los operadores ante posibles agresiones por parte de los diversos actores involucrados en el actual conflicto. El titular de la diplomacia iraní fue enfático al declarar que

“no lo hemos cerrado”

, vinculando de forma directa la reducción del tráfico con el clima de hostilidad generado tras los recientes ataques contra objetivos iraníes por parte de fuerzas estadounidenses e israelíes.

Postura frente a una intervención terrestre

Durante sus intervenciones, Araqchi dejó claro que el gobierno de Teherán se encuentra plenamente preparado para reaccionar ante una hipotética operación terrestre liderada por Washington o Tel Aviv. No obstante, calificó cualquier acción de esta naturaleza como un “desastre” para la estabilidad de toda la región. Por otro lado, el funcionario descartó por completo la posibilidad de retomar canales de diálogo con la administración de Estados Unidos, recordando los incidentes ocurridos durante las negociaciones nucleares de junio de 2025, donde Irán fue blanco de ataques en pleno proceso diplomático.

“Ya hemos negociado con ellos dos veces, y en cada ocasión nos atacaron en medio de las negociaciones”

, aseveró el ministro, concluyendo que

“no pedimos un alto el fuego. No vemos ninguna razón para negociar con Estados Unidos”

.

Rechazo a rumores de bloqueo en la ONU

La misión permanente de Irán ante las Naciones Unidas reforzó la narrativa oficial este jueves, desmintiendo categóricamente las versiones que circulan sobre un bloqueo efectivo de la ruta. En un comunicado formal, la representación diplomática tildó de “infundada y absurda” la premisa de que el estrecho se encuentre obstruido. Insistieron en que Teherán mantiene un firme compromiso con el Derecho Internacional y la libertad de navegación. Asimismo, responsabilizaron directamente a Washington de socavar la seguridad en el área.

“En realidad, es Estados Unidos quien ha puesto en peligro la seguridad marítima”

, puntualiza el documento emitido por la delegación.

Denuncia por el hundimiento de la fragata ‘Dena’

El mismo comunicado detalló un incidente de extrema gravedad ocurrido recientemente en aguas internacionales. La misión iraní especificó que la fragata de guerra ‘Dena’ fue atacada y hundida por un submarino estadounidense sin mediar advertencia previa. El suceso tuvo lugar a unas 2.000 millas de la costa de Irán y resultó en la trágica muerte de más de cien tripulantes. Según la representación ante la ONU, este ataque representa una violación flagrante de los principios básicos que rigen la navegación libre y las normas del orden internacional.

Control militar y medidas de seguridad

En el marco de la escalada bélica en la zona, la Guardia Revolucionaria iraní informó este miércoles que sus fuerzas ejercen un “control completo” sobre las aguas del estrecho de Ormuz. El mando militar de defensa anunció que se han puesto en marcha nuevas disposiciones operativas diseñadas para “garantizar la seguridad” regional. Estas medidas surgen como respuesta directa a la ofensiva sorpresa registrada el pasado sábado, buscando fortalecer la vigilancia sobre el corredor marítimo ante cualquier nueva incursión extranjera.

Contexto y preocupación económica global

La inestabilidad en el estrecho de Ormuz continúa siendo una fuente de gran preocupación para la comunidad internacional, dado que cualquier alteración en el paso de buques tendría repercusiones inmediatas en los mercados de energía y la paz regional. Aunque las declaraciones oficiales de Teherán buscan asegurar que las rutas comerciales siguen abiertas, la advertencia sobre cómo las acciones militares externas podrían alterar el statu quo actual mantiene la tensión en niveles máximos. La denuncia sobre la destrucción de la fragata ‘Dena’ añade un nuevo componente de fricción, con acusaciones directas hacia Estados Unidos por agravar deliberadamente la hostilidad en el Golfo Pérsico.

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