La ofensiva de Irán contra la infraestructura energética de la región se intensificó este lunes tras un ataque con drones a la refinería saudita de Ras Tanura. Este complejo, considerado uno de los más grandes del planeta, fue el blanco de una operación que, junto al hundimiento de un petrolero en el golfo de Omán, provocó un incremento súbito del 13% en los precios del petróleo y una fuerte inestabilidad en los mercados internacionales.
Aunque las fuerzas de defensa de Arabia Saudita lograron interceptar las aeronaves no tripuladas sobre la zona de Dammam, en el este del país, las autoridades decidieron el cierre temporal de la planta como medida de seguridad. La instalación de Ras Tanura posee una capacidad operativa que supera el medio millón de barriles diarios. Registros audiovisuales difundidos en plataformas digitales mostraron columnas de humo negro emanando del complejo industrial.


Impacto regional y bajas civiles
La oleada de agresiones también alcanzó a Kuwait, donde restos de drones interceptados impactaron en la refinería de Ahmadi, dejando un saldo de dos trabajadores heridos, según reportes de la agencia informativa KUNA. Simultáneamente, en el golfo de Omán, un bote cargado con explosivos detonó contra el petrolero MKD VYOM, que navega bajo bandera de las Islas Marshall.
El incidente ocurrió frente a las costas de Mascate y resultó en la muerte de un marino de nacionalidad india. Además de estos hechos, Irán ha reiterado sus amenazas sobre el estrecho de Ormuz, un punto estratégico fundamental por donde circula una quinta parte de todo el crudo comercializado en el mundo.
Análisis de la escalada bélica
Respecto a la situación, Torbjorn Soltvedt, experto de la consultora Verisk Maplecroft, señaló que
“El ataque a Ras Tanura marca una escalada significativa, con la infraestructura energética del Golfo ahora en la mira de Irán”
. El especialista advirtió que se prevé un periodo de incertidumbre prolongado donde Teherán intentará aplicar una presión económica elevada mediante ataques a rutas comerciales, infraestructura y socios estratégicos de Estados Unidos.
Por otro lado, Sascha Bruchmann, analista vinculado al Instituto Internacional de Estudios Estratégicos en Baréin, explicó que el propósito de estas acciones es “generar un rechazo global e imponer costos” a la administración estadounidense. No obstante, precisó que
“por ahora esto no es la destrucción total de infraestructura crítica que el régimen iraní busca”
.

Reacción de los mercados globales
Las repercusiones financieras fueron inmediatas y contundentes. Grandes corporaciones energéticas como Shell, BP y TotalEnergies registraron alzas superiores al 5% en las plazas bursátiles europeas. El panorama económico se resume en los siguientes indicadores:
- El precio del oro aumentó un 1,9%, alcanzando los 5.378 dólares por onza.
- El índice STOXX 600 de Europa cayó un 1,8%, tocando su punto más bajo desde mediados de febrero.
- En Asia, el Nikkei de Japón retrocedió un 1,5% y el Hang Seng de Hong Kong bajó un 1,6%.
Contexto del conflicto
Este incremento de hostilidades se produce en el tercer día de una ofensiva que inició tras el fallecimiento del líder supremo iraní, Ali Khamenei, en una operación conjunta entre Estados Unidos e Israel. Como represalia, Irán ha lanzado proyectiles contra territorio israelí y diversos estados árabes aliados de Washington. En Kuwait, se reportó la presencia de humo negro en la embajada estadounidense y autoridades locales estiman que al menos cinco personas han fallecido en la región del Golfo por estos ataques.
Finalmente, el embajador iraní Reza Najafi aseguró que el sitio de enriquecimiento nuclear de Natanz fue alcanzado durante los ataques del domingo. No obstante, ni Israel ni Estados Unidos han validado los daños en dicho emplazamiento, el cual ya había sido blanco de bombardeos durante un conflicto previo de doce días ocurrido en junio pasado.
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