Las máximas instancias de seguridad de Irán lanzaron una nueva advertencia: si Estados Unidos no levanta el bloqueo naval impuesto en la región, Teherán no solo mantendrá cerrado el estrecho de Ormuz, sino que podría extender las restricciones a otras vías marítimas de relevancia global. Así lo manifestó el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohammad Bagher Zolghadr, quien dejó entrever que la estrategia iraní apunta a golpear puntos neurálgicos del comercio internacional si persiste la presión estadounidense.
De acuerdo con la agencia estatal IRNA, Zolghadr afirmó que la continuidad del bloqueo naval y lo que calificó como “la beligerancia del régimen estadounidense” empujarán a Irán a “endurecer” el cierre del estrecho de Ormuz y, de manera paralela, el de “otros estrechos y puntos estratégicos”. El funcionario fue más allá y lanzó una advertencia directa:
“La economía mundial, los mercados energéticos y los votantes estadounidenses pagarán las consecuencias”.
En la misma línea, el canciller iraní, Abbas Araghchi, aseguró que cualquier acción hostil proveniente de Washington recibirá una respuesta “proporcional”, lo que implicaría un regreso abierto a las hostilidades después de varios días de una calma relativa en la zona.
Un estrecho vital para la energía global
El estrecho de Ormuz permanece cerrado desde que Irán tomó esa decisión luego del estallido del conflicto entre Estados Unidos e Israel el 28 de febrero. Más de cinco meses después, el paso continúa bloqueado, afectando una de las arterias energéticas más importantes del planeta: antes del cierre, por allí circulaba cerca del 20% del petróleo y del gas natural licuado que se comercializa a nivel mundial, con un impacto directo en los precios y en la seguridad de suministro.

No obstante, el sábado por la noche, el presidente estadounidense, Donald Trump, sorprendió al anunciar que el régimen iraní se habría comprometido a reabrir esa vía marítima tras alcanzar un acuerdo preliminar con Washington. Ese pacto fue revelado por el mandatario en paralelo a la cancelación de una serie de ataques estadounidenses que estaban previstos contra territorio iraní.
Antes de ese anuncio, el ministro interino de Defensa de Irán, Majid Ebn al Reza, había insistido en la necesidad de reforzar las capacidades militares del país y en evitar cualquier tipo de exceso de confianza. En una intervención ante especialistas de la industria de la seguridad, difundida por IRNA, el funcionario reconoció que Washington no habría alcanzado sus objetivos militares, pero advirtió que eso no debe traducirse en relajación por parte de Teherán.
“Muchos analistas podrían hablar hoy de la confusión del enemigo, del estancamiento estratégico y de la reducción de sus opciones como resultado del éxito de nuestras fuerzas armadas y de su fracaso en el logro de sus objetivos”, señaló el ministro. A renglón seguido, pidió no caer en “la complacencia ni a la inacción” y subrayó que la industria de defensa iraní debe seguir avanzando en progreso, innovación y preparación con “aún mayor ímpetu que antes”.
Ebn al Reza también reivindicó el nivel alcanzado por la industria militar de Irán pese a las sanciones internacionales y destacó la urgencia de ampliar la producción nacional de misiles, drones y otros sistemas fabricados dentro del país.

En sus declaraciones, el ministro también se refirió a los recientes ataques contra dos petroleros que intentaban cruzar el estrecho de Ormuz. Según su visión, esa acción responde a la intención de Irán de recuperar la iniciativa estratégica y a la desconfianza hacia las instituciones estadounidenses durante la tregua. “Es evidente que hay una serie de motivos por parte de Irán que explican por qué lo hacen ahora. Creo que parte de ello podría deberse a su deseo de recuperar, en cierto modo, la iniciativa y el impulso en este asunto”, explicó.
El alto funcionario manifestó que en Teherán existe una profunda suspicacia respecto a que Estados Unidos haya aprovechado el alto el fuego para reorganizarse militarmente. “Han expresado en varias ocasiones su escepticismo respecto a que Estados Unidos pida una tregua principalmente para rearmarse y prepararse de nuevo para otra fase de violencia”, sostuvo.
Fuente: Infobae