En un escenario de creciente incertidumbre por la volatilidad en los precios de los combustibles debido a los conflictos en Oriente Próximo, el Gobierno de Irán ha comunicado este viernes que la nación asiática carece de capacidades inmediatas para incrementar su oferta. Según la administración de Teherán, el país «prácticamente» no dispone de inventarios de crudo ni de excedentes que puedan ser destinados a los mercados internacionales en este momento de crisis, agravado por el posible bloqueo en el estrecho de Ormuz.
La declaración fue emitida por el portavoz del Ministerio de Petróleo de Irán, Saman Ghodousi, quien a través de canales digitales oficiales clarificó la postura técnica de su despacho frente a la situación energética global:
«Actualmente, Irán prácticamente no tiene reservas de petróleo crudo ni excedentes para abastecer a otros mercados internacionales»
Estas aclaraciones del funcionario iraní surgen tras los comentarios de Scott Bessent, el secretario del Tesoro de Estados Unidos. El representante norteamericano había indicado que el Ejecutivo de su país estudia la posibilidad de suspender las sanciones vigentes sobre el crudo iraní que ya se encuentra cargado en buques. Ghodousi criticó estas declaraciones, argumentando que tales palabras «tienen como único objetivo infundir esperanza a los compradores y controlar la psicología del mercado».
La magnitud del cargamento que podría ser objeto de estas medidas estadounidenses ronda los «unos 140 millones de barriles», según las cifras proporcionadas por el propio Bessent durante una reciente comparecencia en la cadena de noticias Fox Business.
Adicionalmente, se conoció que el Gobierno de Donald Trump está considerando la ejecución de una nueva liberación de petróleo de sus reservas estratégicas de manera «unilateral». Esta acción buscaría reducir las presiones en el mercado internacional, luego de que Estados Unidos ya liberara anteriormente 172 millones de barriles en una estrategia conjunta con la Agencia Internacional de la Energía (AIE), sumando un total de 400 millones de barriles puestos en circulación para estabilizar el sector.
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