Ante la inminente sesión en el Consejo de Seguridad de la ONU, el jefe de la diplomacia de Irán, Abbas Araqchi, ha hecho un llamado urgente para evitar lo que calificó como «acciones provocativas». El ministro alertó que la votación programada para este viernes sobre la navegación en el estrecho de Ormuz es una maniobra de Estados Unidos para «aumentar la presión» contra su nación.
Advertencias sobre la resolución internacional
El canciller iraní fue enfático al señalar que cualquier intervención externa, lejos de pacificar la zona, solo servirá para agravar las tensiones regionales. A través de un pronunciamiento oficial, Araqchi sostuvo lo siguiente:
«Cualquier acción de este tipo por parte de los agresores y sus partidarios, incluso en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, solo complicará la situación»
En este sentido, el diplomático lamentó que la posible aprobación de una resolución sobre el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz no aportará soluciones reales, sino que, por el contrario, el mecanismo diplomático «se convertirá en parte del mismo» problema que se pretende resolver.
Coordinación militar y seguridad marítima
Respecto a la inestabilidad actual en esta vía marítima estratégica, Irán atribuye la falta de garantías de seguridad a la «agresión militar de Estados Unidos y el régimen sionista contra Irán«. No obstante, el ministro aclaró que las operaciones comerciales no se han detenido por completo. Según indicó, el tránsito de buques de naciones que no han formado parte de la agresión militar continúa realizándose, aunque bajo la estricta coordinación de las Fuerzas Armadas iraníes.
Por otra parte, la administración de Teherán reafirmó su postura inamovible sobre el «derecho legítimo a defender su soberanía, su seguridad nacional y su integridad territorial». Durante su intervención, Araqchi condenó los ataques perpetrados contra la infraestructura civil y estratégica del país, mencionando específicamente los impactos sufridos en puentes, universidades y centros científicos.
Balance de víctimas de alto nivel
La situación bélica ha dejado un saldo crítico en el país persa. Las autoridades de Irán han confirmado la muerte de más de 2.000 personas como consecuencia de la ofensiva. El reporte oficial destaca la pérdida de figuras centrales del Estado, incluyendo al líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, y al secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani.
Además, se reportó el fallecimiento de los ministros de Defensa, Aziz Nasirzadé, y de Inteligencia, Esmaeil Jatib. El impacto de la ofensiva también alcanzó a numerosos altos cargos de las Fuerzas Armadas y otros organismos de seguridad nacional, profundizando la crisis institucional y de seguridad en la región.
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