Entre los meses de febrero de 2022 y diciembre de 2025, el Kremlin ha intensificado y diversificado una agresiva campaña de operaciones híbridas contra diversas naciones europeas. Según revela un extenso informe publicado en marzo de 2026 por el Soufan Center, se han contabilizado al menos 255 incidentes en seis países estratégicos. Estas acciones abarcan desde el sabotaje físico y el espionaje, hasta tácticas de interferencia electoral y desinformación a gran escala.
El documento de investigación, denominado Priming, Destabilizing, Coercing: Russian Hybrid Tactics in Europe 2022-2025 (Preparación, desestabilización, coacción: tácticas híbridas rusas en Europa 2022-2025), fue desarrollado por un equipo de cuatro expertos: Clara Broekaert, Nikkie Lyubarsky, Colin Clarke y Joseph Shelzi. El análisis se fundamenta en una base de datos de fuentes abiertas y en 22 entrevistas detalladas con especialistas de servicios de inteligencia, la academia, gobiernos y organizaciones de la sociedad civil.
La investigación destaca como núcleo de la estrategia del Kremlin el concepto de “asimetría de costos”. Este modelo consiste en ejecutar operaciones económicas, escalables y fáciles de negar por Moscú, mientras que los gastos de defensa y mitigación recaen directamente sobre los países afectados. El reporte advierte que
“Rusia no necesitaba tener éxito en cada operación. Moscú simplemente necesitaba que Europa continuara gastando recursos estirados en defenderse de todas ellas”
. Los objetivos principales son dos: desgastar el capital político, militar y financiero de los aliados de Ucrania, y fracturar la cohesión democrática explotando tensiones sociales internas.
Análisis por país y métodos de infiltración

El país más golpeado por estas tácticas fue Alemania, donde se registraron 57 incidentes. En este territorio, la prioridad fue la “preparación de inteligencia”, con activos rusos dedicados a mapear rutas logísticas de armamento, vigilar a las fuerzas militares ucranianas que recibían formación en bases alemanas e identificar puntos débiles en la infraestructura nacional.
En el caso del Reino Unido, se detectó la presencia recurrente de naves rusas en las cercanías de cables submarinos críticos, donde posiblemente se instalaron sistemas de vigilancia. El informe critica la opacidad de la administración británica al señalar que “el público ve aproximadamente solo el 5% de lo que ocurrió”, situación que definen como el “problema del iceberg”, lo que permite a Moscú actuar sin enfrentar consecuencias significativas.
Por otro lado, Francia experimentó un crecimiento alarmante del 240% en estos incidentes entre 2022 y 2024, coincidiendo con hitos como los Juegos Olímpicos de París y comicios electorales. En lugar de crear problemas nuevos, Rusia optó por profundizar las grietas existentes: “cabezas de cerdo en nueve mezquitas parisinas; estrellas de David rociadas en aerosol por toda la ciudad; ataúdes falsos cubiertos con banderas francesas colocados bajo la Torre Eiffel”.

En contraste, el reporte señala que Georgia es el ejemplo de éxito estratégico para Rusia sin necesidad de disparar un solo proyectil. A través de años de manipulación del sentimiento religioso y conservador, el Kremlin logró que el gobierno actual suspendiera su proceso de integración a la Unión Europea.
Un fenómeno preocupante es la evolución hacia el uso de intermediarios. Debido a la expulsión masiva de espías rusos con cobertura diplomática tras el inicio de la guerra en Ucrania, el Kremlin ha recurrido a “agentes desechables, a menudo con antecedentes criminales”. Estos individuos son captados en plataformas digitales por pagos menores, lo que generó un repunte del 254% en este tipo de incidentes entre 2023 y 2024.
La escalada física detectada en 2025

El informe subraya que el año 2025 marcó un punto de inflexión hacia la agresividad física. En Francia se documentaron violaciones de su espacio aéreo, mientras que en Estonia, la incursión de cazas MiG-31 rusos obligó a invocar el Artículo 4 de la OTAN. Simultáneamente, en aguas británicas, el navío de investigación Yantar fue detectado monitoreando infraestructuras submarinas de donde se recuperaron equipos de espionaje.
No obstante, el estudio resalta que la resistencia es posible. Moldova es citada como un caso de éxito; a pesar de sufrir la interferencia más severa de su historia, logró mantener una mayoría pro-europea en 2025 gracias a que “el gobierno cuantificó públicamente la interferencia en tiempo real” y tomó medidas legales contra redes de compra de votos. Estonia también destaca por la resiliencia de su población, forjada tras décadas de hostilidad híbrida.
Como conclusión, los investigadores señalan que para neutralizar la asimetría de costos es imperativo denunciar públicamente las agresiones y fortalecer las instituciones civiles. El informe advierte que
“Rusia se beneficia tanto de la sobrereacción como del silencio; inundar la zona con operaciones de bajo costo está diseñado en parte para forzar a las democracias a elegir entre parecer débiles o parecer histéricas, y cualquiera de los dos resultados sirve al Kremlin”
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