Una peligrosa ola de frío extremo continúa azotando gran parte de los Estados Unidos, luego de que una tormenta de proporciones masivas dejara un saldo de al menos 38 víctimas mortales. El fenómeno meteorológico se ha extendido desde el sur profundo hasta la región del noreste, provocando cortes de energía que afectaron a cientos de miles de ciudadanos y generando un caos sin precedentes en el transporte aéreo.
Las autoridades meteorológicas anticipan la llegada de otro sistema ártico para este fin de semana, lo que podría agravar la situación de más de 100 millones de estadounidenses. Se esperan temperaturas mínimas históricas y la amenaza de un nuevo temporal, mientras diversos municipios redoblan esfuerzos para despejar las densas capas de nieve y hielo acumuladas.
Cifra de fallecidos en aumento
De acuerdo con una recopilación de datos de organismos gubernamentales y reportes locales, la tormenta se vincula con más de tres docenas de fallecimientos. Entre las causas principales se encuentran la hipotermia, así como incidentes fatales relacionados con el tráfico, el uso de trineos, vehículos todo terreno y maquinaria quitanieves.
En un trágico suceso ocurrido el pasado lunes, tres hermanos de Texas, de entre seis y nueve años de edad, perdieron la vida tras caer en un estanque congelado ubicado al norte de la ciudad de Dallas.
Existe la preocupación de que el número total de víctimas continúe subiendo. Zohran Mamdani, funcionario de Nueva York, mencionó este martes que al menos 10 neoyorquinos fueron hallados sin vida en espacios exteriores bajo condiciones de frío intenso, aunque se debe confirmar mediante peritajes si todos los decesos fueron producto directo de la hipotermia.

Por otro lado, la Administración Federal de Aviación informó que en Bangor, Maine, siete personas fallecieron en un accidente aéreo cuando una avioneta intentaba despegar durante una intensa tormenta de nieve.
En el ámbito de los servicios básicos, estados como Tennessee, Texas, Mississippi y Luisiana sufrieron interrupciones críticas en el suministro eléctrico. Según el portal de monitoreo Poweroutage.com, cerca de 500.000 hogares y establecimientos comerciales permanecían sin luz hasta el cierre del martes.
La conectividad aérea también sufrió un golpe severo. El sitio FlightAware registró una cifra alarmante de más de 24.500 vuelos cancelados en Estados Unidos entre el sábado y el martes, como consecuencia del bloqueo en la infraestructura de transporte nacional.
Registros históricos de nieve
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) reportó que la nevada más intensa alcanzó las 31 pulgadas (79 centímetros) en Bonito Falls, Nuevo México. Le siguió East Napanoch, en el norte de Nueva York, con un registro de 30 pulgadas de acumulación.
En la ciudad de Boston, los ciudadanos trabajaron el martes para limpiar los restos del temporal tras ser impactados por más de 23 pulgadas de nieve en la metrópolis de Massachusetts.

Muchos de los daños más significativos se localizaron en los estados del sur, donde las comunidades poseen menos experiencia y equipamiento para gestionar climas invernales de esta severidad.
Como ejemplo de esta vulnerabilidad, en Mississippi, varias localidades quedaron atrapadas bajo una gruesa capa de hielo que provocó la caída de árboles y tendido eléctrico, dejando las redes viales completamente inutilizables.
Perspectivas climáticas
El NWS ha emitido alertas indicando que la mitad norte del país mantendrá temperaturas bajo cero de forma sostenida hasta el 1 de febrero. Se prevé que una nueva masa de aire ártico genere:
“la temperatura más fría vista en varios años en algunos lugares y la mayor duración de frío en décadas”
Incluso en zonas meridionales como Florida, se ha instado a la población a prepararse para enfrentar heladas de gran intensidad.

Simultáneamente, existe el riesgo de que una tormenta invernal considerable se desplace desde Canadá por toda la costa este. Esto podría generar precipitaciones generalizadas al interactuar un sistema de baja presión con el aire gélido, aunque los expertos señalan que todavía es prematuro confirmar la trayectoria exacta o si el fenómeno se manifestará como nieve o lluvia.
Vínculo con el cambio climático
Investigaciones científicas recientes sugieren que, aunque parezca contradictorio, el cambio climático podría estar incidiendo en las alteraciones del vórtice polar, esa masa de aire frío que usualmente circula sobre el Ártico.
Expertos en la materia sostienen que el calentamiento desigual de la región ártica en los continentes de Europa y Asia tiene la capacidad de amplificar las ondas atmosféricas. Esto facilitaría que el vórtice polar se desestabilice y se desplace hacia el sur, afectando directamente a América del Norte.
No obstante, este campo de estudio continúa siendo objeto de debate científico, y los investigadores subrayan que la variabilidad climática natural también desempeña un rol fundamental en estos eventos meteorológicos extremos.
Fuente: Fuente