La Federación de Fútbol de Túnez ha tomado una decisión drástica en medio de la turbulencia deportiva: nombrar a Hervé Renard como nuevo director técnico de su selección nacional. Esto ocurre luego de la destitución de Sabri Lamouchi, quien presentó su renuncia después de la contundente derrota por 5-1 ante Suecia en el debut de la Copa del Mundo. El movimiento busca un giro de 180 grados para intentar enderezar el rumbo antes de que sea demasiado tarde. El objetivo principal es avanzar más allá de la fase de grupos.
El anuncio se hizo oficial este martes, cuando se confirmó la salida del técnico anterior y la llegada de Renard al banquillo tunecino. El nuevo estratega asumirá el cargo bajo las mismas condiciones económicas que estaban pactadas con Lamouchi. Además, la federación tiene previsto iniciar negociaciones al término del Mundial para evaluar una posible extensión de contrato, dependiendo de los resultados que se obtengan en la justa mundialista.
Un dato curioso es que el propio Lamouchi, a quien ahora reemplaza en Túnez, también fue sustituido por Renard en Costa de Marfil en 2014, después de que Lamouchi dimitiera como seleccionador de los “Elefantes”. Lamouchi había llegado a Túnez en enero, pero la goleada sufrida ante Suecia en el estreno mundialista y una abultada derrota previa frente a Bélgica (5-0) en un partido amistoso precipitaron su salida. La federación tunecina, en busca de una reacción inmediata, optó por un peritero con experiencia y habituado a trabajar bajo presión.

El debut de Renard al mando de Túnez está programado para el domingo, cuando se enfrenten a Japón en Monterrey, a las 6 de la mañana (hora de Ecuador). El contexto es apremiante y la urgencia de conseguir resultados marcará el inicio de esta nueva etapa. El técnico francés apenas tendrá tiempo para adaptar al equipo a sus métodos y filosofía de juego.
La federación tunecina ha señalado que la continuidad del entrenador quedará supeditada al análisis de su desempeño en el Mundial y a posibles conversaciones posteriores, manteniendo la misma fórmula contractual que tenía su antecesor. El caso de Renard ejemplifica el perfil de técnicos itinerantes que, a pesar de lograr éxitos esporádicos, no logran consolidarse en proyectos de largo plazo. Su llegada a Túnez representa un nuevo intento por encajar en una federación que, como muchas otras en su trayectoria, exige resultados inmediatos y respuestas rápidas a las crisis deportivas.
La trayectoria de Renard con selecciones nacionales
Cabe destacar que el francés posee una vasta experiencia en los banquillos de diversas selecciones nacionales. Hace apenas unos meses, Arabia Saudí hizo oficial su destitución, a pesar de que Renard había logrado clasificar al equipo saudí para la cita mundialista. Esta despedida se suma a una larga lista de experiencias. En el continente africano, ha dirigido a Zambia, Angola, Marruecos y Costa de Marfil, además de clubes como USM Alger y, en Francia, Sochaux y Lille. Entre 2023 y 2024, también tomó las riendas de la selección femenina de Francia.
La carrera de Renard se ha caracterizado por la falta de continuidad en sus proyectos, pese a haber alcanzado éxitos puntuales de gran relevancia, como la victoria de Zambia en la Copa Africana de Naciones en 2012 o la conquista del título continental con Costa de Marfil en 2015. Sin embargo, sus pasos por distintas federaciones casi siempre han terminado antes de consolidar un ciclo prolongado y estable.

Esta será la tercera experiencia de Renard en un Mundial masculino como seleccionador principal. Anteriormente dirigió a Marruecos en Rusia 2018, donde el equipo estuvo cerca de clasificar a octavos de final pero terminó último de su grupo tras perder por la mínima ante Irán y Portugal, y empatar ante España (2-2). Más reciente fue su paso por Arabia Saudí en Catar 2022, donde logró una de las mayores sorpresas del torneo al derrotar 2-1 a Argentina, aunque después cayó ante Polonia y México y no pudo superar la fase de grupos.
Fuente: Infobae