Harry Kane salva a Inglaterra y asegura el pase a octavos del Mundial 2026

La selección de Inglaterra y la República Democrática del Congo se midieron este jueves en Atlanta con un boleto a los octavos de final del Mundial 2026 en juego. El ganador de este duelo se enfrentaría a México, una de las escuadras que ha sorprendido en el torneo. Sin embargo, antes de pensar en el futuro, había que resolver el presente en Texas. Y lo hizo con un giro inesperado: cuando ningún equipo se había asentado aún en el campo, Brian Cipenga, reciente fichaje del Almería, envió un balón raso al palo corto que dejó sin reacción a Pickford.

El gol del delantero congoleño cambió por completo el libreto para los dirigidos por Thomas Tuchel. Inglaterra necesitó varios minutos para recuperarse del impacto inicial, pero poco a poco fue ganando terreno y acumulando oportunidades. No obstante, los congoleños seguían generando peligro con contragolpes que pudieron aumentar la ventaja.

La tensión se palpaba en el ambiente. El Congo se sentía cómodo con el escenario planteado, mientras que Inglaterra veía cómo las ocasiones no se traducían en goles. La reacción era urgente, y el primero en dar un paso al frente fue Jude Bellingham. Sin embargo, se encontró con un Mpasi imperial, quien apenas comenzaba su recital de atajadas espectaculares.

El portero congoleño detuvo primero un disparo de Bellingham, y luego, con la ayuda de Wan-Bissaka, despejó bajo los palos un remate a quemarropa de Rashford. Mientras tanto, el Congo asomaba por el área de Pickford. Todo indicaba que el primer tiempo terminaría con la ventaja mínima para los africanos. Pero antes del descanso, una caída de Harry Kane en el área generó polémica. Hubo contacto del portero, aunque el delantero también lo buscó. El árbitro consideró que era simulación y no mostró tarjeta amarilla. El VAR no intervino para contradecirlo. Así finalizaron los primeros 45 minutos.

La segunda mitad fue una continuación de la primera. Mpasi volvió a intervenir, nuevamente ante Bellingham, y Kane parecía revivir los fantasmas del partido contra Ghana, pues otra vez se topó con el guardameta. Era momento de hacer cambios. Inglaterra no encontraba a sus extremos y el Congo veía que, con cada minuto que pasaba, estaba más cerca de hacer historia.

La consigna era clara: alimentar el área con centros. Y así llegó el empate. Un centro pasado de Declan Rice desde la banda derecha (los cambios lo obligaron a actuar como lateral derecho) fue recogido por Gordon, quien no dudó en devolver el balón al área. Allí, en la zona de gol, apareció el número 9: remate imparable y fantasmas fuera. Inglaterra sabía que el partido estaba vivo.

Kane celebra el primer gol con Bellingham. (Reuters/Nathan Ray Seebeck)
Kane celebra el primer gol con Bellingham.Fuente: Reuters/Nathan Ray Seebeck

Sin embargo, el Congo no perdió la cara al encuentro. En prácticamente la única llegada de la segunda parte por parte de los africanos, pusieron en aprietos a Pickford, aunque el arquero atrapó el balón sin dejar rebote. Acto seguido, llegó la sentencia con los mismos protagonistas. Bellingham volvió a estrellarse contra un muro llamado Mpasi, y Harry Kane se hizo un espacio para el disparo. Esta vez, el desenlace fue distinto: gol. Mejor dicho, golazo. Las caras de los ingleses se transformaron en alegría después de remar a contracorriente durante todo el partido. Los Three Lions ya están en octavos de final y se medirán al anfitrión, México.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
X