El Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) emitió una fuerte condena este lunes tras la muerte de dos integrantes de las fuerzas de seguridad gazatíes en un bombardeo israelí contra el sur de la Franja. El grupo señaló que estos ataques tienen como objetivo “mantener Gaza en un estado de caos de seguridad y socavar los esfuerzos para retomar la normalidad” luego de la ofensiva desatada en respuesta a los ataques del 7 de octubre de 2023.
De acuerdo con la información proporcionada por Hamás, el ataque ocurrido el domingo en Jan Yunis cobró la vida del jefe del Departamento de Investigaciones Criminales de la Policía local. El movimiento afirmó que “este último asesinato se suma a los continuos ataques de las fuerzas de ocupación contra los organismos de seguridad y las instituciones civiles para socavar los pilares de la estabilidad interna y evitar cualquier paso para la recuperación”.
“Los ataques contra las fuerzas de seguridad buscan crear un clima de caos e impedir los esfuerzos humanitarios”, subrayó Hamás, que instó a la comunidad internacional a “intervenir con urgencia para detener las violaciones diarias por parte de la ocupación”.
Estas declaraciones se producen en el contexto del acuerdo de alto el fuego pactado en octubre de 2025, vinculado a la propuesta de Estados Unidos para el futuro de Gaza. Hamás insistió en que “la política de asesinatos y bombardeos” por parte de Israel “constituye una clara violación de los acuerdos” y “refleja el deseo israelí de socavar cualquier camino que lleve a una reducción de las tensiones y la estabilidad en Gaza”, según reportó el diario palestino Filastin.
Por su parte, el Ministerio de Sanidad gazatí informó este lunes que desde la entrada en vigor del alto el fuego se han registrado 854 muertos y 2.453 heridos. Además, se han recuperado 770 cadáveres de las zonas donde las fuerzas israelíes se retiraron, aunque estas mantienen presencia en la conocida como ‘línea amarilla’, que abarca más del 50% del territorio del enclave palestino.
El balance total desde el inicio de la ofensiva israelí tras los ataques del 7 de octubre de 2023 —que dejaron aproximadamente 1.200 muertos y cerca de 250 secuestrados, según las cifras oficiales— asciende a 72.740 fallecidos y 172.555 heridos. El Ministerio advirtió que aún hay cuerpos bajo los escombros y abandonados en las calles, por lo que la cifra real podría ser mayor.
Fuente: Infobae