El pasado sábado, en un vibrante encuentro correspondiente a la Copa Mundial de la FIFA 2026 disputado en el Miami Stadium, la selección de Noruega creyó haber logrado el 2-1 ante Inglaterra. Sin embargo, una revisión del VAR dejó sin efecto la anotación y desató la polémica en las tribunas y redes sociales.
La jugada comenzó con un saque de esquina lanzado por Martin Odegaard. En el área, Erling Haaland ganó el duelo aéreo y bajó el balón de forma impecable. Acto seguido, Patrick Berg remató de primera; el disparo rebotó en Nico O’Reilly y luego en Jordan Pickford, guardameta inglés, quien apenas pudo desviar el esférico. Finalmente, Torbjörn Heggem apareció para empujar la pelota al fondo de la red y desatar la euforia nórdica. Pero la alegría duró poco.
El VAR, a cargo del árbitro francés Jerome Brisard, llamó a su compatriota Clement Turpin, juez principal del encuentro, para que revisara la jugada en los monitores de campo. Las cámaras mostraron con claridad que Haaland había empujado a Elliot Anderson segundos antes de que Odegaard ejecutara el saque de esquina, derribándolo al suelo. Turpin constató la infracción y determinó que el gol no podía subir al marcador. No obstante, la pelota quedó en posesión de Noruega.
Este episodio puso en evidencia una modificación reciente del protocolo del VAR, que en este Mundial permite revisar una acción ocurrida antes de que el balón entre en juego cuando esa infracción tiene una incidencia directa en el desarrollo de la jugada que culmina en gol. Como se trataba de una decisión interpretativa y no de un hecho objetivo, el VAR no podía resolver por sí mismo, por lo que invitó correctamente a Turpin a realizar una Revisión en el Campo (OFR). Tras observar las imágenes desde distintos ángulos, el árbitro interpretó que el empujón constituía una falta sancionable.
En consecuencia, anuló el tanto y aplicó la nueva disposición reglamentaria: el juego se reanudó con la repetición del saque de esquina, ya que la falta se produjo antes de que el balón estuviera en juego. La decisión refleja el objetivo central de la modificación introducida por la FIFA: evitar que una infracción previa no advertida inicialmente termine condicionando una jugada decisiva.
Para respaldar esta innovación, el 31 de mayo de este año, la IFAB (International Football Association Board) emitió un comunicado oficial. En el texto se detalla:
“La IFAB ha aprobado una aclaración al protocolo del Árbitro Asistente de Video (VAR) que se utilizará en la Copa Mundial de la FIFA 2026 en relación con las faltas claras cometidas por el equipo atacante antes de que el balón esté en juego en un saque de esquina o un tiro libre que tengan un impacto directo en un gol, un penalti o una sanción disciplinaria. Si la infracción cumple con los criterios establecidos en la aclaración, el VAR recomendará una revisión en el terreno de juego, tras la cual, si el árbitro determina que se produjo una infracción antes de que el balón estuviera en juego, se tomarán las medidas disciplinarias correspondientes y se repetirá el saque de esquina o el tiro libre. La aclaración se revisará después de la Copa Mundial de la FIFA 2026 antes de que se tome cualquier decisión sobre su posible aplicación más amplia.”
Al momento de la anulación del gol, el marcador registraba un empate 1-1, gracias a las anotaciones de Andreas Schjelderup y Jude Bellingham, ambas conseguidas en el primer tiempo.
Fuente: Infobae