La mandataria peruana, Keiko Fujimori, ha declarado superados los cuatro años de deterioro en las relaciones bilaterales con Colombia, periodo que atribuye al gobierno de Gustavo Petro. Ahora, asegura que trabajará con el presidente electo Abelardo de la Espriella, basándose en la proclamación oficial de las autoridades electorales colombianas, resultado que según ella definirá el vínculo entre ambas naciones.
Fujimori calificó ese lapso como “cuatro años perdidos” y señaló que, en lugar de fortalecer los lazos, la relación se debilitó. A pesar de ello, afirmó que no desea que Perú quede “atrapado en el pasado” y propuso enfocarse en el potencial de una agenda conjunta a futuro.

“El presidente que se va, Gustavo Petro, tuvo muchas opiniones e injerencias políticas en Perú que generaron un ánimo de desconfianza”, respondió en una entrevista con Semana.
En esa línea, subrayó que el próximo vínculo con Bogotá estará regido por un criterio institucional. Ante la falta de reconocimiento de Petro al triunfo de De la Espriella, Fujimori sostuvo que para ella “lo importante es lo que señalan las instituciones electorales” y que el futuro gobierno peruano se relacionará con “el presidente que estos organismos han proclamado”; “lo demás es irrelevante”, agregó.
Fujimori revela tres conversaciones con De la Espriella y lo invita a su toma de posesión

La presidenta peruana manifestó tener “una excelente opinión” del mandatario electo colombiano y reveló que ha conversado con él en tres ocasiones. También agradeció el respaldo que recibió antes de las elecciones y lo invitó a la ceremonia de juramentación.
Según su relato, De la Espriella le comunicó que por ahora no saldrá de Colombia, decisión que dice respetar. A partir de ese intercambio, Fujimori interpretó que en América Latina existe una demanda de gobiernos “pragmáticos”, capaces de mostrar resultados, unir a sus países y ofrecer respuestas concretas frente a la pobreza y la criminalidad organizada.
Consultada sobre una posible asistencia a la posesión del presidente electo, precisó que la decisión dependerá del Congreso de la República del Perú. Explicó que cada viaje presidencial requiere autorización legislativa, aunque expresó su deseo de acompañarlo y saludarlo personalmente.
Si ese desplazamiento no se concreta, afirmó que la tecnología permite mantener una comunicación fluida, por lo que anticipó que colombianos y peruanos verán a “dos presidentes trabajando juntos”.
“Eso va a depender del Congreso de la República. En Perú, cada viaje tiene que ser autorizado por el Congreso. Me gustaría poder acompañarlo, saludarlo personalmente. Si no, también es verdad que hoy la tecnología nos permite un acercamiento y una comunicación muy fluida”, afirmó al medio citado.
Perú mantiene firmeza sobre Santa Rosa, pero busca reactivar el vínculo bilateral

Uno de los puntos de fricción recientes entre ambos países fue la soberanía de la isla de Santa Rosa. Al respecto, Fujimori dijo que Perú defenderá la soberanía nacional “con fuerza”, aunque también “con mucha diplomacia”.
Atribuyó los incidentes a la falta de responsabilidad del presidente Petro. Señaló que prefiere considerar ese episodio como un incidente y concentrarse en recomponer una relación bilateral que, a su juicio, quedó “en paréntesis” durante los últimos cuatro años.
“La soberanía nacional la vamos a defender, como siempre lo hemos hecho, con fuerza, pero también con mucha diplomacia. Los incidentes ocurrieron, sobre todo, por la irresponsabilidad del presidente Petro. Estoy segura de que hacia adelante eso va a ser solo un incidente y así lo quiero ver”.
Fujimori ubicó las prioridades de la nueva etapa en dos planos concretos: el comercio y la cooperación en seguridad. Mencionó de manera expresa la necesidad de aprovechar el potencial bilateral en términos comerciales y de coordinar esfuerzos para combatir el narcotráfico y la criminalidad organizada.
Fuente: Infobae