Las indagaciones en los casos Metástasis y Plaga giraron en torno a la manipulación e injerencia en la justicia de poderes políticos, económicos y criminales.
Luego de más de dos años de ocurrido el asesinato al estilo sicariato del candidato presidencial Fernando Villavicencio, los testimonios llegados desde dos procesados en los casos Plaga y Metástasis, Lenín Vimos y Daniel Salcedo, respectivamente, se hacen vitales para la formulación de cargos que la Fiscalía pide contra el exministro del correísmo José Serrano, los llamados a juicio en el caso Metástasis Xavier Jordán, y el exasambleísta de la Revolución Ciudadana (RC) Ronny Aleaga, así como el condenado por actos de corrupción en el sistema judicial y de salud Daniel Salcedo.
La Fiscalía asegura que esa solicitud se fundamenta en una “minuciosa investigación” hecha y está respaldada en “sólidos elementos de convicción” que permiten presumir la participación de los cuatro sospechosos en calidad de “autores intelectuales”. El ataque mortal contra el también periodista y exasambleísta de 59 años se dio pasadas las 18:15 del 9 de agosto de 2023, en los exteriores de un coliseo del norte de Quito, donde finalizaba un mitin político como parte de la campaña de las elecciones presidenciales anticipadas que se darían ese año.
Entre la información que sustentaría la formulación de cargos que hará el próximo 26 de agosto Ana Hidalgo, de la Unidad Investigativa Selecta Especializada contra el Lavado de Activos, estarían los testimonios anticipados del abogado en libre ejercicio Lenín Vimos, cooperador eficaz y sentenciado a una pena reducida de 27 meses en el caso Plaga, y de Daniel Salcedo, no solo uno de los llamados a audiencia de formulación de cargos en el caso Magnicidio FV, sino también cooperador eficaz de Fiscalía y sentenciado en seis casos de corrupción relacionados con la venta de insumos médicos al sistema público de salud y la manipulación de la justicia, como Metástasis, en el que fue condenado a 40 meses de prisión.

Dentro de las versiones y testimonios recabados en la causa hoy conocida como Magnicidio FV, por ejemplo, está el de Vimos, quien sostiene que uno de los delincuentes contratados para atentar contra la vida de Villavicencio le contó detalles de un pago de $ 1 millón y que aparentemente en el ilícito estaban involucrados Serrano, Aleaga, Xavier Jordán y Salcedo, además del exvicepresidente Jorge Glas.
Lo dicho por el abogado Lenín Vimos en una versión de 2024
En una versión de abril de 2024, Vimos recordó haber conversado con Robinson Chonillo Mendoza, alias Negro Yorkis, sicario del cartel Jalisco Nueva Generación y con contactos con el grupo de delincuencia organizada (GDO) Los Lobos, quien le habría contado detalles de cómo se concretó el asesinato de Villavicencio, ocurrido el 9 de agosto de 2023.
Entre esa información revelada al abogado de 34 años que le ayudó a salir de la cárcel estuvo el que Chonillo Mendoza le confirmó, a finales de julio de 2023, que salía para Cali, en Colombia, en busca de un “camello grande”. En esas fechas habría tenido en Colombia alias Negro Yorkis reuniones con gente del GDO Los Lobos, e incluso en una de esas citas se habría dado una videollamada “de parte de un señor Rony (Aleaga) a través de la aplicación Silent”, quien supuestamete habría mencionado “que el pago del dinero, es decir, un millón de dólares, sería en Ecuador, y que de eso se encargaría un agente del extranjero”.
En esa reunión, alias Ronny les habría confirmado que el dinero se entregaría en Ecuador a través de Chonillo Mendoza, pues los capitales económicos estaban en Ecuador.
“El valor por dos personas era del millón de dólares. Jorge Chonillo Mendoza, al establecer que alias Ronny era el encargado de coordinar el asesinato, me cuenta que Jorge Glas conocía el acto de atentar contra la vida del candidato; que él fue quien dio la orden superior a José Serrano Salgado, el narco más importante del país. Ellos conocían este efecto; por eso, actualmente Chonillo Mendoza fugó del país. Cuando yo caigo preso, converso con alias el Invisible en la cárcel 4; él fue quien (fue) recibido por Daniel Salcedo y mantuvieron una reunión sobre este tema, siendo que Salcedo autoriza que dos sicarios (…) den seguridad de igual forma a Invisible (Carlos A. L.)”, refiere la versión de Vimos.
Carlos A. L., alias Invisible, es uno de los cinco sentenciados como autor material del crimen de Villavicencio. Él le habría confirmado a Vimos el vínculo entre el asesinato de Villavicencio y Daniel Salcedo, quien habría sido el coordinador y enlace entre los políticos y el GDO Los Lobos; que Xavier Jordán era el financista económico y que entre los dos mantenían muchos negocios.
“Me mencionó que Ronny Aleaga, exasambleísta, ya no tiene el poder para ayudarle al Invisible (Carlos A. L.) con su salida y a Chonillo de que no sea investigado por la entrega de las armas. En todo esto, Jorge Glas da la orden directa a Ronny Aleaga, financiado por José Serrano directamente. Jorge Chonillo presta las armas a través de Colón Pico”, anotó Vimos en su testimonio.

Jorge Glas no hace parte de la lista inicial de personas a las que se les formularán cargos en el nivel de autores intelectuales. En mayo pasado, en que se sabía de la inclusión del líder correísta en la investigación previa por el crimen contra Villavicencio, Sonia Vera, parte de la defensa de Glas, calificó que la información que mantenía la Fiscalía era parte de un “montaje en construcción”, un nuevo “falso positivo contra Jorge Glas y otros líderes políticos”.
El testimonio anticipado de Daniel Salcedo en 2025
A la información recabada se suma el testimonio anticipado de Salcedo en el que se habría referido a que existieron tres pagos para concretar el asesinato del presidenciable, que representaba a la alianza Gente Buena-Construye, y a que el presunto financista del crimen fue el también llamado a audiencia de formulación de cargos en el caso Magnicidio FV Xavier Jordán.
Daniel Salcedo accedió a dar su testimonio un día después de que él y su hermano Noé, bajo un estricto resguardo policial y militar, fueron trasladados a la denominada cárcel 4, en el norte de Quito. La acción se dio con el objetivo de precautelar la seguridad de ambos condenados, pues un día antes los hermanos Salcedo fueron atacados en la cárcel de Riobamba (Chimborazo).
Al término del testimonio rendido por Salcedo, a finales de junio pasado, Dámaris Cáceres, abogada de Glas, quien en ese momento era uno de los cinco investigados como autor intelectual del crimen de Villavicencio, señaló que Salcedo habría referido no conocer ningún rol que haya tenido su cliente en la participación en el asesinato, pero sí reconoció que lo nombra al haber tenido una conversación, sin definir dónde se dio, ya que habló a la cárcel 4 y a la cárcel de máxima seguridad La Roca, en Guayaquil.
Cáceres aseguró que en su testimonio Salcedo mencionó a algunas personas, como un exministro o quienes fueron parte del financiamiento para el crimen, como también habría nombrado al movimiento político de la RC, sin decir que ese movimiento político haya sido el autor.
Al ser consultada la abogada de Glas sobre si en el testimonio se refirió a la existencia de dinero de por medio para asesinar al presidenciable, Cáceres dijo que sí, pero anotó que eso obviamente deberá confirmarse durante el proceso de indagación. Pese a ello, explicó que Salcedo, sin clarificar, habló de tres pagos: de $ 20.000, de $ 30.000 y también de $ 200.000.
Además, ante consultas de la prensa sobre si en el testimonio de Salcedo se nombró a Jordán como el financista, la abogada defensora de Glas respondió que en efecto así lo había mencionado quien rindió testimonio anticipado.
Salcedo volvió a hablar de hechos relacionados con el caso Villavicencio en su comparecencia en la Comisión de Fiscalización de la Asamblea Nacional, el 17 de julio último. Él pidió ser recibido para hablar de supuestos actos de corrupción en la adquisición de insumos y medicamentos para el sistema de salud pública, pero aprovechó para asegurar que desde operadores de Xavier Jordán, de Juan Pablo Gómez, quien está muerto, y de Juan Pablo Jaramillo habría salido el financiamiento para asesinar a Villavicencio.
A decir de Salcedo, el crimen del presidente de la Comisión de Fiscalización de la Asamblea se habría dado porque empezó a investigar a quienes eran parte de lo que fue su “equipo”: Naín Massuh, Xavier Jordán, Ronny Aleaga, Pablo Mendoza y Leonardo Cortázar. Aparentemente, Villavicencio con sus investigaciones y revelaciones habría afectado el bolsillo de estas personas y, al recibir “tan duros golpes”, la decisión habría sido que “lo mejor era silenciarlo”.

Salcedo en su comparecencia ante la Comisión de Fiscalización de la Asamblea Nacional describió con quién trabajó para cometer actos de corrupción en la venta de insumos médicos al sistema de salud pública, así como también quién colaboró para financiar campañas políticas con dineros obtenidos de ventas con sobreprecios y contratos dirigidos en el sector salud.
El viernes 25 de julio pasado, Daniel Salcedo fue nuevamente llevado a la Fiscalía para rendir versión. La diligencia hace parte de la cooperación eficaz que mantiene el sentenciado con la Fiscalía. Salcedo afirmó que dentro de sus planes no estaba contar lo que sabía sobre muchos temas delictivos y de corrupción, pero que ahora decidió decir todo lo que conoce porque atentaron contra su vida y la de su hermano.
En los chats periciados en el caso Metástasis también aparecen menciones sobre atentar contra la vida de Fernando Villavicencio y se nombra a quien se busca formular cargos como autor intelectual. En diversas audiencias, la Fiscalía habló de chats entre Xavier Jordán y el narcotraficante Leandro Norero, líder de la “empresa criminal” investigada en Metástasis, en los que el primero le pide a alias el Patrón que le ayude a “resolver lo de Villa”.
En esa información supuestamente se revelarían estrategias para hacerle seguimientos al entonces asambleísta y la posibilidad de realizar atentados. En esa línea también se ubica a Ronny Aleaga, exasambleísta que según Fiscalía, los actos de colaboración encargados a Aleaga, alias el Ruso, estaban direccionados a silenciar a la persona que representaba la mayor fuente de develación de sus actividades delictivas, es decir, Fernando Villavicencio.
En esa época, como legislador Villavicencio ya había denunciado públicamente los hilos de la mafia manejados por Jordán y Leandro Norero, cuyas declaraciones incluso le valieron varios enfrentamientos en el pleno de la Asamblea Nacional con Aleaga. (I)
Fuente:El Universo