Una ola de inconformidad sacude a la prensa deportiva de Corea del Sur tras conocerse que el árbitro uruguayo Gustavo Tejera será el encargado de impartir justicia en el crucial duelo entre México y Corea del Sur, válido por la fecha 2 del Grupo A del Mundial 2026. La controversia, que estalla a solo 48 horas del pitazo inicial, apunta directamente a los criterios de la FIFA en la asignación de silbantes.
El encuentro está programado para el próximo 18 de junio en el Estadio Guadalajara (Akron). Aunque la cancha se ha convertido en una fortaleza para los asiáticos, los medios visitantes identifican múltiples limitantes que, según su perspectiva, rompen el equilibrio deportivo.

Idioma, el hueso de la discordia
El principal reparo no recae en la capacidad técnica de Gustavo Tejera, sino en un detalle que para los surcoreanos resulta determinante: el idioma. Medios locales han señalado que, dentro de la plantilla de Corea del Sur, únicamente Lee Kang-in, mediocampista estrella, domina el español. Esto —advierten— podría generar una barrera comunicacional con el árbitro durante el partido, una situación que los futbolistas mexicanos no enfrentarían al compartir la misma lengua que el juez.
La queja no se limita a la figura del silbante uruguayo, sino que se dirige contra la FIFA por designar a un colegiado hispanohablante en un partido donde México es uno de los contendientes. Como ejemplo de neutralidad, la cobertura asiática recuerda que en el debut coreano ante República Checa, la designación recayó en un árbitro egipcio, una alternativa percibida como más equilibrada para ambas selecciones.
“La inconformidad apunta a los criterios y el procedimiento de elección de la FIFA, más que a la trayectoria profesional de Tejera o a la selección mexicana”, resaltan los reportes de la prensa surcoreana.

Sin reclamos formales, pero con ambiente caldeado
Hasta el momento, no se han presentado quejas o reclamos formales sobre la designación arbitral, pero el ambiente refleja una creciente atención sobre la necesidad de equidad y claridad en la conducción de encuentros cruciales. La prensa asiática insiste en que el debate gira en torno a la pertinencia de la asignación y el posible impacto en el desarrollo del juego, no sobre la integridad personal del silbante uruguayo.
Ejemplos como la asignación de un juez egipcio en partidos previos refuerzan la preferencia por un árbitro neutral desde la perspectiva de objetividad y confianza entre los equipos. No obstante, hasta ahora no existen propuestas oficiales para modificar el sistema de selección de árbitros en partidos clave.

Un Grupo A que promete emociones fuertes
El Grupo A del certamen mundialista está conformado por México, Corea del Sur, Sudáfrica y República Checa. El partido del 18 de junio se anticipa como un cruce decisivo que podría determinar la clasificación a la siguiente ronda. Existen reportes que advierten que una derrota en este encuentro puede dejar fuera tanto a coreanos como a mexicanos, lo que aumenta la presión sobre cada decisión del cuerpo arbitral.
Entre los factores que impulsan el debate, resalta la percepción de que elegir a un árbitro hispanohablante refuerza la sensación de ventaja para México, especialmente por las dificultades comunicativas de la plantilla surcoreana. El mundo del fútbol espera ahora el desenlace de una polémica que, sin ser formal, ya domina la agenda previa al partido.
Fuente: Infobae