FBI: Al-Qaeda e ISIS siguen captando terroristas solitarios en EE.UU.

Jessica Bowie tenía apenas unos años cuando ocurrieron los ataques que transformaron la seguridad en Estados Unidos y el mundo. Semanas antes de su detención, el mes pasado, publicó en plataformas digitales: “Alabado sea Alá por el 11 de septiembre”.

El Buró Federal de Investigaciones (FBI) la arrestó en Albany, Nueva York, bajo la acusación de planificar un atentado con explosivos contra el Capitolio estatal.

Para las autoridades federales, este caso es un reflejo de una preocupación que ha crecido en los últimos años: individuos sin vínculos formales con estructuras armadas extranjeras que, desde la reclusión, abrazan ideas extremistas y ejecutan acciones sin generar señales previas de alerta.

Bowie fue arrestada en agosto de 2026 tras una investigación del FBI. Enfrenta cargos federales por planear un atentado y podría recibir una pena de hasta 20 años de prisión (U.S. Department Justice)

El 11 de septiembre sigue siendo un pilar en la propaganda de Al-Qaeda e ISIS

El subdirector adjunto del FBI, Chris Raia, señaló en una entrevista con ABC News que organizaciones como Al-Qaeda e ISIS han relegado los grandes operativos coordinados y ahora priorizan captar lo que él denominó lone offendersagresores solitarios— en territorio estadounidense.

En los últimos 18 meses, la agencia ha arrestado al menos a 16 personas por presuntamente planificar o apoyar ataques en nombre de esos grupos.

Los grupos yihadistas producen materiales multimedia en varios idiomas que circulan en plataformas encriptadas. La fecha del 11 de septiembre concentra picos anuales de actividad en esos canales (REUTERS/Stringer/File Photo)

Raia explicó a ABC News que el FBI advierte un incremento de personas que se radicalizan dentro de su propio hogar, impulsadas por redes sociales y la internet. Reconoció que ese perfil es el que genera mayor inquietud en la agencia, ya que resulta mucho más complejo de detectar con antelación.

Al describir el simbolismo que alimenta a esas facciones, el funcionario afirmó que esa fecha conserva un lugar inmutable en su discurso. “Ese es su Super Bowl”, dijo y agregó: “Cada vez que uno revisa sus materiales, siempre aparecen referencias al 11-S”.

Raia lleva más de dos décadas dentro del FBI y es uno de los funcionarios de mayor rango en el área de contraterrorismo. Habló con ABC News en el marco del 25° aniversario de los atentados (REUTERS/Eduardo Munoz/File Photo)

La acusación en Albany ilustra el patrón que más preocupa al FBI

Bowie tiene 35 años. Según los documentos de la acusación formal, se trata de alguien que nunca viajó a campamentos de adiestramiento ni mantuvo contacto operativo con una célula estructurada.

Craig Tremaroli, jefe de la oficina del FBI en Albany, subrayó durante una conferencia de prensa el giro en la trayectoria personal de la imputada: pasó de ser una niña que ondeaba la bandera estadounidense tras el 11-S a exhibir calcomanías de las Torres Gemelas. Bowie aún no ha presentado declaración formal ante la justicia.

Albany es la capital del estado de Nueva York. El Capitolio estatal, blanco del supuesto plan de Bowie, alberga la legislatura y varias dependencias del gobierno provincial (REUTERS/Cindy Schultz)

Un informe de la comunidad de inteligencia de Estados Unidos, divulgado en marzo, aportó cifras que permiten dimensionar el fenómeno: ISIS cuenta con hasta 18.000 miembros a nivel global, mientras que Al-Qaeda tendría hasta 28.000 integrantes, y ambas organizaciones dependen en gran medida de plataformas digitales para alcanzar a posibles simpatizantes.

ISIS y Al-Qaeda operan canales en Telegram, foros de la web profunda y aplicaciones de mensajería encriptada. Las autoridades estiman que producen cientos de piezas de propaganda por semana (REUTERS/Stringer/File Photo)

El FBI sostiene que un ataque de gran escala es más prevenible que hace 25 años

Raia aclaró que el FBI se encuentra mejor preparado para detener una operación masiva coordinada como la que golpeó a Nueva York y Washington aquel septiembre.

Atribuyó esa capacidad a reformas legislativas y a mejoras internas dentro del buró y de la comunidad de inteligencia estadounidense.

Uno de los retos más urgentes hacia adelante, añadió, es el empleo de drones como instrumento de ataque. “Sería ingenuo pensar que eso no va a llegar a Estados Unidos en algún momento, y estamos tratando de anticiparnos”, afirmó Raia.

Antes del 11-S, el FBI y la CIA compartían escasa información entre sí. La creación del Departamento de Seguridad Nacional en 2002 y la reforma de la comunidad de inteligencia cambiaron radicalmente esa dinámica (REUTERS/Jeenah Moon)

El subdirector rechazó además las críticas que señalan una supuesta desviación de recursos hacia labores de control migratorio. Aseguró que la participación de la agencia en ese ámbito es marginal.

En el ámbito de la prevención, Raia insistió en que un elemento básico sigue siendo crucial: la cooperación ciudadana. “Si ven algo, díganlo”, recalcó.

Fuente: Infobae

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