Luis Ortiz llegó desde el Guasmo Norte junto a su esposa, cuñado y hermano al Mercado Central cerca del mediodía.
Permanecían sentados en una de las mesas del local al que siempre asisten: les gusta el sabor y lo accesible que son los precios.
“Nos encanta comer aquí. Es excelente el sabor y económico. Aquí cuestan $ 4 y $ 5, en otros lugares a veces los platos llegan a $ 8 a $ 10”, dijo.
Esta es una tradición que realizan todos los años durante Viernes Santo. En casa, contó, debido al tiempo, es difícil organizar la preparación del plato.
“Es bonito. Con camarón y todo nos despachan”, contó mientras degustaba su plato recién salido de la olla.
Tras completar el recorrido de la procesión de Cristo del Consuelo, Viviana Abad también se dio cita en el Mercado Central.
Venta de fanesca en el mercado central. Foto: Francisco Verni Foto: El Universo
Ella, acompañada de su hermano y cuñada, buscó una mesa disponible entre el movimiento incesante de comensales.
Con una cruz y una flor sobre la mesa, se alistaba para llevar a su boca la primera cucharada de fanesca.
“¡Qué rico! Esta es la segunda vez que vengo a comer acá en Viernes Santo. Me gusta que está bien preparada y tiene buen sazón”, comentó.
Alta demanda y precios accesibles en el Mercado Central
Los comerciantes reportaron una alta demanda del tradicional plato. María José Verdesoto, cocinera en uno de los puestos, calificó la jornada como productiva.
“Hoy estamos full, ha venido bastante gente. Tenemos precios accesibles: $ 4 el más pequeño y $ 5”, afirmó.
La fanesca es uno de los platos más representativos de la Semana Santa en Ecuador y su preparación es considerada un ritual culinario que reúne a las familias.
Se trata de una sopa espesa que combina varios granos tiernos y secos, entre ellos fréjol, lenteja, garbanzo, haba, choclo, arveja y melloco.
A estos ingredientes se suma el bacalao salado, que le da el sabor característico.
La elaboración puede tomar varias horas. Cada familia y negocio tiene su receta que marca la diferencia en el resultado final.
Significado y tradición del plato
Su consumo está estrechamente ligado al Viernes Santo, fecha central del calendario católico en la que se conmemora la pasión y muerte de Cristo.
Además, al tratarse de un día de recogimiento en el que muchas personas evitan el consumo de carnes rojas, este plato a base de pescado se convierte en la opción principal.
Preparación en mercados y hogares
En los mercados de la ciudad, como el Mercado Central, la preparación comienza desde la madrugada.
Las cocineras organizan grandes ollas que permanecen al fuego durante horas para atender la alta demanda.
Muchas familias optan por acercarse a estos espacios tradicionales para degustarla sin asumir el extenso proceso de preparación en casa, que implica tiempo, coordinación y una inversión en ingredientes.
fuente el universo