España se clasifica primera de grupo y evita a Argentina en octavos

La selección española logró su objetivo principal al clasificarse como líder de su grupo, evitando el segundo puesto que la habría llevado a enfrentarse con Argentina. No obstante, persiste la sensación de que el equipo dirigido por Luis de la Fuente aún no ha alcanzado su mejor nivel. En los 270 minutos disputados en el Mundial, las cuentas pendientes superan a los aciertos.

Uruguay se presentó como un rival molesto y violento, tal como se anticipaba. El conjunto charrúa fue impetuoso, especialmente en el primer tramo del partido, cuando presionó y se acercó al arco de Unai Simón sin generar peligro real. En esa primera mitad, España intentó recurrir a su esencia: la posesión del balón, con Rodri y Pedri como ejes, pero sin lograr penetrar la defensa uruguaya.

Fue entonces cuando Alex Baena apareció a falta de tres minutos para el final del período inicial. Su disparo a puerta, sin demasiada potencia, contó con la fortuna de una reacción impresentable de Fernando Muslera, quien dejó escurrir el balón de sus manos. Ese error del portero uruguayo se convirtió en el único gol del partido. A partir de ese momento, el encuentro perdió claridad.

España se sintió incómoda ante un equipo de Marcelo Bielsa que se limitó a pelear el partido, muchas veces con armas desleales. En este contexto, destacó la valentía de Lamine Yamal, quien pidió el balón, se mostró y encaró a una defensa uruguaya que a veces actuaba como cuchillos sobre los futbolistas españoles. Los cambios de De la Fuente generaron una mejora tibia. Dani Olmo entró con buen ritmo y a los dos minutos tuvo una ocasión clara que desperdició. Tras una jugada desequilibrante de Lamine por la derecha, el jugador de Terrassa falló el remate y el balón se fue desviado.

Ferran Torres. (Photo by CARL DE SOUZA / AFP)
Ferran Torres.Fuente: Photo by CARL DE SOUZA / AFP

Los últimos 20 minutos fueron deslucidos. La mejor acción ofensiva del equipo de De la Fuente ocurrió cuando Ferrán Torres (quien había reemplazado a Mikel Oyarzabal) quedó de cara al gol para sentenciar el partido. Sin embargo, con Rochet y el arco a su merced, su remate rozó el larguero. Uruguay se mostró impotente y golpeador, como en la patada hostil de Nicolás de la Cruz a Nico Williams. Tras la reacción agresiva del uruguayo, el español lo acusó de loco. La acción mereció expulsión, pero el árbitro Ismail Elfath condujo mal el juego y solo mostró tarjeta roja a Agustín Canobbio en tiempo añadido, tras otra jugada descalificadora. España no fue el equipo reconocible, pero la Copa del Mundo es así: cuando no se puede jugar, se puede ganar como sea.

Marc Cucurella destacó la 'garra' esgrimida este viernes en Gualajara por España para derrotar a Uruguay. EFE/ Francisco Guasco
Marc Cucurella destacó la ‘garra’ esgrimida este viernes en Gualajara por España para derrotar a Uruguay. EFE/ Francisco Guasco

El intento de jugar al fútbol estuvo presente, más allá de las imprecisiones que son corregibles. El hecho de que Uruguay no haya pasado por encima de España también es una señal positiva de cara al futuro.

Un momento del España-Uruguay del Mundial. (REUTERS/Raquel Cunha)
Un momento del España-Uruguay del Mundial.Fuente: REUTERS/Raquel Cunha

En la pesada tarde de Guadalajara, lo único rescatable es el resultado y el pase firme a los octavos de final, donde el rival será Austria o Argelia en Los Ángeles. En el oeste estadounidense, la selección española deberá reaparecer y regresar a sus fuentes: el fútbol de toque preciso y punzante que mostró especialmente en la primera parte contra Arabia. Si se reencuentra con esa esencia, responderá al favoritismo con el que llegó a este Mundial. Por ahora, hay deudas futbolísticas de las que tendrá que hacerse cargo.

Fuente: Infobae

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