España rechaza que ataque a Irán busque democracia y blinda sus bases

La clausura de las rutas aéreas en las naciones involucradas ha derivado en un escenario de alta complejidad para la comunidad internacional, afectando a los aproximadamente 30.000 ciudadanos españoles apostados en la región. El titular de la cartera de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha manifestado que tanto la red de embajadas como el departamento de emergencia consular se encuentran en alerta permanente para asistir a los nacionales, si bien subrayó que cualquier plan de evacuación es inviable mientras los cielos permanezcan cerrados.

Durante una intervención mediática, Albares puso en duda los objetivos de la reciente ofensiva militar liderada por Estados Unidos e Israel contra Irán, señalando que la operación no tiene como fin la democratización del país persa.

“Nosotros queremos democracia, libertad, derechos fundamentales para los iraníes pero también quiero ser muy claro, esta operación militar no va de democracia en Irán, va de otras cosas”

, declaró el ministro, desvinculando formalmente la postura oficial de dicha acción bélica.

Soberanía y uso de las bases militares

El representante de la diplomacia española fue igualmente contundente al negar que las instalaciones militares de Morón y Rota se hayan utilizado para facilitar esta operación.

“Quiero ser muy claro y muy taxativo: No se usan y no se usarán las bases para nada que no esté dentro del convenio y para nada que no tenga encaje en la Carta de las Naciones Unidas”

, enfatizó Albares. El ministro aclaró que no existe información que apunte al empleo de estas infraestructuras soberanas y garantizó que solo se utilizarán bajo los términos de los tratados internacionales vigentes.

La administración central ha reafirmado su compromiso con la desescalada de la violencia y la recuperación de las vías de diálogo. En este contexto, Albares se refirió a las posiciones de Francia, Alemania y el Reino Unido, quienes han advertido sobre posibles medidas para proteger sus intereses y los de sus aliados, insistiendo en que este es el momento de evitar riesgos militares impredecibles en el Oriente Próximo.

En cuanto a la situación de los españoles residentes en naciones como Irán o los Emiratos Árabes Unidos, se explicó que las dificultades son transversales a todas las nacionalidades debido a la paralización de vuelos comerciales. Las autoridades diplomáticas mantienen un monitoreo constante de las necesidades de estos ciudadanos para coordinar su retorno en cuanto las condiciones de seguridad lo permitan.

Coordinación consular y rechazo a acciones unilaterales

Bajo el mando directo de Albares, la unidad de emergencia consular y el cuerpo de embajadores en la zona coordinan las labores de asistencia. El compromiso del Gobierno es asegurar la atención necesaria y la repatriación de quienes lo requieran una vez que los corredores aéreos vuelvan a estar operativos.

Este enfoque diplomático ha contado con el respaldo de otros sectores del gabinete. Óscar López, ministro para la Transformación Digital, descartó tajantemente que el país participe en ofensivas militares, incluso si otras potencias europeas deciden intervenir. López resaltó que España no se sumará a acciones que carezcan del amparo de las Naciones Unidas o de la legalidad internacional, abogando por soluciones negociadas.

Ante las interrogantes sobre el posible despegue de activos navales o aéreos estadounidenses desde la base de Rota, en Cádiz, para atacar a Irán, el ministro López fue tajante.

“Nada de lo que dependa ni afecte a la soberanía de un país como España va a formar parte de ese ataque”

, aseguró, recalcando la protección de la autonomía nacional frente a intereses externos.

El Gobierno califica los movimientos de Estados Unidos e Israel como una “acción unilateral”, al tiempo que califica como injustificados los ataques de Irán contra sus vecinos. La posición oficial insiste en que la dinámica de confrontación armada solo genera incertidumbre y eleva los peligros globales.

Finalmente, Albares hizo un llamado a retomar la negociación diplomática. El ministro reiteró que el uso de las bases en territorio nacional está estrictamente limitado a lo establecido en los acuerdos firmados y siempre bajo los valores de la Carta de las Naciones Unidas, una visión compartida por las carteras de seguridad y política exterior del Estado.

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