La situación en el Estrecho de Ormuz, considerado el canal más importante para el tránsito global de petróleo, ha derivado en un escenario de alta volatilidad bélica. Tras los ataques perpetrados por Estados Unidos e Israel contra objetivos en Irán, la administración de Teherán ha establecido un bloqueo que cumple 15 días y que amenaza con generar un incremento drástico en los costos de la energía. Por el momento, la cotización del barril de crudo ya ha sobrepasado el umbral de los 100 dólares.
En este contexto, las naciones europeas analizan diversas alternativas para asegurar la libre navegación en la zona. No obstante, la Unión Europea ha enfatizado que una eventual operación naval no estará vinculada a la OTAN, alejándose de las pretensiones de Donald Trump. Este martes, los ministros de Exteriores de los Veintisiete debatirán la modificación del alcance de ‘Aspides’, una misión de protección de buques mercantes en el mar Rojo y el Golfo que actualmente posee un carácter “no ejecutivo”.
Sobre esta posibilidad, la Alta Representante de la UE, Kaja Kallas, señaló este lunes lo siguiente:
“Si queremos tener seguridad en esta región, lo más fácil sería ya usar la operación que tenemos en la región y tal vez cambiarla un poco. También se habla de una coalición de los voluntarios en este sentido, pero también necesitamos ver qué podría ser lo más rápido para proporcionar esta apertura del Estrecho de Ormuz”
No obstante, España ha marcado una postura clara de distanciamiento, confirmando que no enviará recursos militares a este conflicto. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ratificó esta decisión a su llegada al Consejo:
“El mandato de Aspides creemos que es el mandato correcto y que está cumpliendo perfectamente sus funciones en este momento. España, en lo que está, es en la desescalada. No hay que hacer nada que añada todavía más tensión. Lo que hay que hacer es que cesen los bombardeos, que cesen los lanzamientos de misiles sobre todos los países de Oriente Medio y que volvamos a la mesa de negociación. La solución puramente militar nunca es realmente una solución”
Negativa a la propuesta de Francia y alternativas negociadas
El gobierno español tampoco se sumará a la iniciativa liderada por el presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien busca establecer un contingente de países voluntarios para desbloquear la ruta del Golfo Pérsico. Durante la semana pasada, Francia movilizó el portaaviones Charles de Gaulle y otros 10 buques hacia el Mediterráneo para proteger Chipre, tras ataques con drones a bases británicas. Aunque la fragata española Cristóbal Colón escoltó inicialmente al grupo francés, el Ministerio de Defensa rechazó integrarse de forma permanente en dicha misión.
Por otro lado, Kallas ha propuesto explorar una solución similar al acuerdo del grano en el Mar Negro, el cual contó con la mediación de la ONU entre Rusia, Turquía y Ucrania para permitir la exportación de productos agrícolas. Esta vía de negociación diplomática ha sido bien recibida por Albares, quien reiteró que las Naciones Unidas deben participar activamente en todos los escenarios de conflicto, incluido el Líbano.
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