La Serie A italiana se ve sacudida por un nuevo escándalo que involucra al jefe de arbitraje, Gianluca Rocchi, quien está siendo investigado por presunta fraude deportiva. Según reportes desde Italia, el exárbitro habría interferido de manera directa en el funcionamiento del VAR durante algunos encuentros de la temporada 2024/25, lo que genera una fuerte polémica en torno a la transparencia del sistema.
Uno de los casos más llamativos se habría producido en el partido entre Udinese y Parma. De acuerdo con la información, Rocchi estaba presente en la sala del VAR y, tras escuchar la conversación entre los árbitros, se levantó y golpeó el vidrio de la cabina para llamar su atención. Posteriormente, el VAR decidió convocar al juez principal para revisar una acción puntual que terminó sancionándose como penal.
El detalle que agrava la situación es que, según las mismas fuentes, los árbitros encargados del VAR no tenían inicialmente la intención de intervenir en la jugada. Este presunto accionar externo podría constituir una violación grave a los protocolos establecidos, lo que ha derivado en una investigación formal que podría tener consecuencias disciplinarias severas dentro del fútbol italiano.