En el marco de la controversia por la corrupción de Odebrecht en Colombia, el exsenador Ernesto Macías Tovar, quien ejerció como presidente del Congreso, ha respondido de manera contundente a las recientes declaraciones del mandatario Gustavo Petro. El exlegislador solicitó que todos los procesos judiciales que salpican a la actual administración sean llevados hasta sus últimas consecuencias legales.
Macías Tovar, figura destacada del Centro Democrático durante su periodo en la presidencia del Legislativo entre 2018 y 2019 —partido al que renunció tras culminar su labor parlamentaria—, confrontó la postura del jefe de Estado sobre la necesidad de profundizar en las investigaciones contra la constructora brasileña. En su intervención, el exsenador también hizo énfasis en otros escándalos recientes, como el de la Unidad de Gestión de Desastres (Ungrd), que vinculan a funcionarios cercanos al Gobierno.
“Todas las investigaciones deben llegar al fondo; incluso las de la financiación de su campaña, la corrupción de su entorno, las de sus presuntos vínculos con el narcotráfico; es decir, las que a usted le incomodan y por las que ataca al Poder Judicial”, puntualizó Macías.
Estas exigencias surgen en un momento de marcada fricción entre el Poder Ejecutivo y la Rama Judicial, especialmente por el desarrollo de las pesquisas relacionadas con los sobornos transnacionales de la firma extranjera.

El origen del cruce de declaraciones
La reacción de Ernesto Macías fue motivada por pronunciamientos previos de Gustavo Petro, quien instó a las autoridades judiciales a no dejar cabos sueltos en el escándalo de corrupción corporativa. El mandatario colombiano afirmó que el esclarecimiento total de este caso debería ser una prioridad para el país.
“Yo creo que todo el poder judicial de Colombia debería permitir que la investigación sobre Odebrecht llegue a fondo. Ese debería ser un compromiso nacional para desmantelar los mecanismos de corrupción de Colombia”, manifestó el presidente, cuestionando la gestión previa de dichas indagaciones.
Petro fue más allá al señalar directamente a figuras del pasado judicial y político. Según el mandatario, las irregularidades alcanzan niveles críticos que involucran sumas millonarias y estrategias para proteger a ciertos sectores de poder.
“Son 50 millones de dólares pagados en sobornos a la más alta clase política del país y con la astuta colaboración jurídica de Néstor Humberto Martínez, el mismo que dicen que se mueve por las calles de Nueva York buscando golpes y noticias para impedir que mi proyecto político se reelija”, aseveró el presidente al referirse a un reporte sobre posibles beneficios jurídicos para exdirectivos de la compañía brasileña.

Financiamiento electoral bajo la lupa
El Jefe de Estado insistió en que una fracción considerable de esos recursos ilícitos terminó financiando contiendas electorales en el pasado. En su discurso, aprovechó para lanzar una crítica por las investigaciones que actualmente enfrenta su propia campaña en instancias nacionales e internacionales.
“Los 50 millones de dólares de sobornos fueron en buen aparte a las elecciones. Pero allí si no hubo no investigación de sobre topes ni noticias de procesos en el New York Times”, reclamó Petro.
Mientras este debate político escala, la Fiscalía General de la Nación mantiene activos los canales de diálogo con las defensas de exdirectivos clave como Luiz Antonio Bueno Junior y Eleuberto Martorelli. A estas conversaciones se suman los representantes de Amilton Hideaki Sendai y Manuel Ricardo Cabral Ximenes, quienes buscan concretar una matriz de colaboración que facilite la identificación de otros responsables en la red de corrupción.

Contratos públicos y futuro procesal
El epicentro de estas gestiones judiciales radica en las irregularidades detectadas en la adjudicación de proyectos de infraestructura de gran escala, tales como la Ruta del Sol II. No obstante, el ente acusador ha sido enfático en señalar que estos acercamientos con los exejecutivos no implican una paralización de los procesos. Cualquier beneficio o acuerdo final requerirá el cumplimiento estricto de los compromisos de verdad y el aval de un juez de la República.
En caso de que las negociaciones no lleguen a término o no cuenten con el respaldo del sistema judicial, la Fiscalía ha confirmado que procederá con las imputaciones correspondientes bajo la vía penal ordinaria. Mientras tanto, el caso Odebrecht permanece como un eje central de la opinión pública, ahora alimentado por la exigencia de Ernesto Macías de que exista coherencia y que la justicia examine con el mismo rigor las denuncias que pesan sobre la administración de Gustavo Petro.
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