“La cooperación entre los Estados Unidos y el Ecuador continúa expandiéndose y profundizándose en una variedad de áreas, incluyendo seguridad, lucha contra el narcotráfico, enfrentando la inmigración ilegal y el desarrollo económico”, informó una vocera de la Embajada gringa en el país.
La respuesta aparece tras cumplirse un año desde que la administración de Donald Trump decidió el pasado 24 de enero de 2025 la suspensión temporal del financiamiento de programas de asistencia internacional para realizar una “revisión exhaustiva”.
A partir de allí, el flujo de recursos hacia Ecuador ha experimentado una caída significativa, dejando a varias organizaciones en una situación de vulnerabilidad.
Pese a esta caída, la prioridad de la administración Trump es clara: seguridad, control de inmigración ilegal y desarrollo económico.
Por ejemplo, solo en 2025 se registraron 9.351 casos de ecuatorianos deportados desde ese país de acuerdo con información oficial.
Además, la administración de Trump impulsa una supuesta lucha contra el narcotráfico a través de bombardeo de lanchas en zonas de los océanos Atlántico y Pacífico.
“Como lo dijo el Secretario (Marco) Rubio, la verdadera asistencia exterior de “América Primero” significa ayudar a nuestros socios globales a lograr su propia autosostenibilidad a largo plazo”, puntualizó la vocera de la Embajada de Estado Unidos en Quito.
Desplome en ayuda
Los datos del portal ForeignAssistance.gov, el portal de información del Gobierno de Estados Unidos sobre la asistencia exterior, revelan que el apoyo financiero no solo está en revisión, sino que ya ha mermado considerablemente.
En 2025, los desembolsos a Ecuador sumaron USD 59,96 millones, lo que representa una reducción del 38,06% en comparación con los USD 96,8 millones entregados en 2024.
Esta asistencia ha sido históricamente polémica. Organizaciones como la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y el Departamento de Estado —los principales financistas con USD 35,52 millones y USD 9,19 millones respectivamente en el último periodo— han enfrentado críticas por supuesta injerencia en asuntos internos.
Gobiernos anteriores han cuestionado el rol de estas entidades en la política nacional, señalando que los fondos a menudo se destinan a organizaciones con posiciones políticas marcadas.
Organizaciones señaladas
El reporte detalla que, aunque en menor proporción, fundaciones y medios de comunicación cuestionados siguen recibiendo fondos, lo que mantiene viva la controversia. Entre los casos más destacados se encuentran:
- Corporación Participación Ciudadana: Dirigida por Ruth Hidalgo y conocida por su postura crítica hacia ciertos gobiernos, recibió USD 263.590 en 2025, una estrepitosa caída del 77% frente al millón de dólares percibido en 2024.
- Fundamedios: La ONG defensora de ciertos periodistas recibió USD 80.701 en 2025, un 44% menos que el año anterior.
- Fundación Pachamama: Representa uno de los casos más tensos. Recibió USD 1.570.207 en 2025, a pesar de haber sido clausurada en 2013 durante el gobierno de Rafael Correa por presunta injerencia en políticas públicas y “atentar contra la seguridad interna del Estado” tras protestas violentas en rondas petroleras. Su personería jurídica fue restituida recién en 2017 por Lenín Moreno.
El fin de una era de bonanza
El histórico de ayudas muestra que, entre 2019 y 2025, Ecuador recibió un total de USD 824 millones, con un pico máximo durante la administración de Guillermo Lasso, donde los recursos superaron los USD 500 millones entre 2022 y 2023.
En contraste, el periodo actual bajo la presidencia de Daniel Noboa refleja una tendencia a la baja, con poco más de USD 157 millones acumulados entre 2024 y 2025.
Radio Pichincha