El fútbol inglés tiene una nueva joya que brilla con luz propia: Elliot Anderson. A sus 21 años, el centrocampista vive el mejor momento de su carrera tras convertirse en una pieza indispensable del Nottingham Forest y ganarse la confianza del técnico Thomas Tuchel. Su rendimiento en la Premier League le ha valido un puesto como titular indiscutible en la selección de Inglaterra de cara al Mundial 2026. La disciplina, el talento y la capacidad de marcar diferencias han sido las claves de su éxito, cualidades que ya demostraba desde su infancia.
Los inicios de Anderson en el balompié se remontan a sus primeros años, cuando jugaba con sus hermanos en las divisiones menores del Newcastle United, club al que ingresó a los ocho años. Jonathan Roys, su antiguo profesor de inglés y educación física en la escuela Valley Gardens, recordó en una entrevista con BBC Sport aquella etapa del jugador: “Sus hermanos habían estudiado en el colegio y yo jugué contra su padre. Sus hermanos eran buenos, pero creo que, al ser el menor de tres, estaba acostumbrado a que le mandaran un poco, aunque no se dejaba intimidar por nadie. Se entregaba por completo”.
El apoyo de su familia fue fundamental en su desarrollo, como lo destaca Roys: “Elliot era un chico tranquilo y modesto en el colegio. Provenía de una gran familia. Se aseguraron de que organizáramos sus clases en función del tiempo que pasaba en la academia de Newcastle”.

En casa, siempre se le inculcó que los estudios no podían quedar relegados por las exigencias del fútbol. “Como tutor, a veces tienes que lidiar con chicos que pueden causar problemas, pero él nunca dio ningún problema. Simplemente hacía su trabajo. Los informes solían ser excelentes, tanto del colegio como de la academia de Newcastle”, afirmó Roys. Además del fútbol, Anderson destacó en otras disciplinas como el atletismo y el críquet. “Se notaba que tenía algo especial como futbolista. También tenía algo diferente cuando practicaba otros deportes. Sabía manejar el balón. Tenía una estatura normal, no era un chico enorme para su edad, pero se defendía muy bien. Era el jugador más destacado a pesar de no ser el más grande”.
Sus habilidades eran tan notorias que entre los profesores surgió la idea de hacer una apuesta sobre su futuro deportivo. “Cuando lo teníamos, era tan bueno que nos preguntábamos: ‘¿Apostamos a que jugará para Inglaterra?’ Al final no lo hicimos y, por supuesto, primero entró a formar parte de la selección de Escocia”, relató Roys. Anderson también dejó huella en torneos juveniles, como el hat-trick que firmó en la victoria por 3-0 del Valley Gardens en la Danone Nations Cup de 2014.
Anderson permaneció en el Newcastle United desde los ocho años hasta el 2024. Fue entonces cuando protagonizó un traspaso poco habitual que lo llevó al Nottingham Forest. La operación, valorada en 41,2 millones de euros, incluyó el intercambio con el portero Vlachodimos, quien pasó al Newcastle. Aunque la cifra generó debate al principio y hubo quienes dudaron de su valoración, el rendimiento del jugador en el Forest ha justificado la inversión, colocándolo entre los futbolistas más cotizados de la liga.
Anderson, Inglaterra y el Mundial 2026
El apodo de ‘Geordie Maradona’ refleja el impacto que Elliot Anderson ha generado desde sus primeros pasos en el fútbol. Su actuación y sus cualidades en el campo lo han convertido en el ‘ojito derecho’ de Thomas Tuchel, lo que le ha llevado a estar con el combinado nacional en el Mundial 2026. El jugador llegó a la cita mundialista con nueve internacionalidades a la espalda, de las cuales solo una terminó con derrota; el resto han sido victorias.
Antes del torneo internacional, Anderson ya disputó los cinco partidos clasificatorios con su selección, donde disfrutó de cuatro titularidades y jugó los 90 minutos en tres de ellos. Está claro que es una pieza clave, que Inglaterra cuenta con un gran jugador en su haber y que su titularidad será fundamental para el devenir de los Three Lions en el Mundial 2026.
Fuente: Infobae