La selección española se enfrentará a Bélgica en los cuartos de final del torneo. Un duelo de alto voltaje donde el combinado ibérico llega como el equipo a vencer. Luis de la Fuente parece haber encontrado la fórmula tras una fase de grupos que dejó más preguntas que respuestas. Sin embargo, tanto frente a Austria como ante Portugal, el plantel recuperó sensaciones positivas mientras figuras clave volvieron a mostrar su mejor nivel.
No obstante, el once titular no es el único motivo de la mejoría del equipo; es solo un complemento del llamado “efecto banquillo”, que ha regalado al técnico y a la hinchada los momentos más celebrados. “Los jugadores más importantes son los que salen del banquillo, que hacen bueno todo el trabajo de todos los compañeros que han estado antes y nos han dado esa energía para poder culminar el partido”, declaró el estratega riojano tras el choque contra Portugal.
Precisamente, gracias a dos futbolistas de recambio: Ferran Torres y Mikel Merino, España hoy se encuentra entre los ocho mejores. De sus botas surgieron la asistencia y el gol en el tiempo de descuento que selló el Mundial de Cristiano Ronaldo.
Unos cambios que llegan con paciencia
Ferran Torres ingresó al campo en el minuto 75. Mikel Merino lo hizo en el 84. De la Fuente ha recibido críticas en varias ocasiones por demorar demasiado las sustituciones. Él, sin embargo, mantiene firme su filosofía: “Soy un hombre paciente porque creo que la calma es poder; ayuda a minimizar el riesgo de equivocarse”. Esa serenidad responde a una manera concreta de leer los partidos. El cuerpo técnico analiza la evolución de cada encuentro antes de intervenir y, en repetidas ocasiones, retrasa los cambios pensando en una posible prórroga.

Un patrón que se vuelve costumbre
Lo ocurrido en Dallas no es un hecho aislado. Desde su estreno como seleccionador en marzo de 2023, frente a Noruega en La Rosaleda, De la Fuente ha hallado soluciones determinantes desde el banquillo. Con 1-0 en el marcador y los escandinavos presionando, ingresó Joselu al minuto 81. Cuatro minutos después, el delantero ya había firmado un doblete que liquidaba el partido.
Meses más tarde, repitió la jugada en la semifinal de la Liga de Naciones ante Italia. Con el marcador igualado 1-1, Joselu entró en el minuto 84 y anotó en el 88 el tanto que llevó a España a una final que luego conquistaría ante Croacia en los penaltis.
La Eurocopa de Alemania fue el broche de oro. En cuartos, contra los anfitriones, Dani Olmo ingresó forzado por la lesión de Pedri y terminó asistiendo a Mikel Merino, también suplente, para el cabezazo en la prórroga que eliminó a la Mannschaft. Una semana después, en la final de Berlín, Mikel Oyarzabal, tras relevar a Álvaro Morata, marcó el gol que dio el título a España.
Bélgica, otro escenario para los revulsivos
El duelo de cuartos frente a Bélgica en el estadio de Los Ángeles será otra prueba para los jugadores suplentes. Los belgas llegan tras golear a Estados Unidos y con la moral por las nubes. Además, también cuentan con un futbolista determinante en los minutos finales, que ha sido crucial cuando sale desde el banquillo: Romelu Lukaku, con tres goles, todos anotados como suplente.

Pero si a España se le atasca el partido, sabe dónde encontrar la solución. “Siento un gran afecto por todos los jugadores, pero con Mikel Merino es algo especial porque llevamos mucho tiempo juntos. Si hace falta, iría a recogerle en brazos a su casa. Es top mundial. Quiero poner en valor la importancia de los jugadores que salen desde el banquillo. Y Mikel nunca falla, es un valor seguro”, sentenció De la Fuente.
Fuente: Infobae